La Montaña de los Ángeles

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Todo está en el universo. Las tortillas de patatas y el gazpacho que tan ricamente nos ofreció Eva, las meditaciones sentidas de Krista y las sublimes palabras de su “maestro” Facundo que decían eso de que la sabiduría no está en las preguntas sino en la alegría y que para vivir mejor, hay que ser mejor…

Los poemas de amor de Carlos y su lúcida representación de Hamlet en el idioma original, la sonrisa interminable de Cristina, su complicidad y amor que junto a la generosidad infinita de Carmencita, mi querida Carmencita, formaban una ola de potencia sempiterna. La gracia y profundidad de Manuel, ese hombre elegante y señor de reinos y potestades que junto a la supremacía del gran Jaime, al que deberíamos llamar Primero o El Grande, por ser monarca y majestad de palacios interiores, conseguían hacer de este lugar un auténtico castillo de cuento de hadas… Las ocurrencias del niño, al que la maestra de ceremonias le quitó un dolor de cabeza insufrible y dotó de ternura el encuentro con su presencia…

María, que tenía la gracia de sacarnos una cómplice sonrisa con sus ocurrencias mientras era capaz de deleitarnos con sus despistes y salidas… Y Javier, que elevó a las estrellas las dudas que teníamos sobre las esencias del espíritu y de la espiritualidad, dejándonos a todos capaces de alcanzar el cielo si ese era nuestro propósito.

Y Yolanda, la maga, que iba y venía, apareciendo y desapareciendo de un mundo a otro pero siempre deleitándonos con su infinita belleza a dos bandas y su cariño, tan perfecto y hermoso. Y el Tetus, mi querido Tetus, que vino y se fue como un ladrón en la noche, como hacen los ángeles nocturnos que cuidan de nuestros sueños e inspiran, como él siempre hace, nuevas metas y retos.

Y Lourdes, mi querida Lourdes que solo con su presencia era capaz de transformar un reguero de luz violeta en algo comestible para el alma. Y luego las mágicas visitas de Mari Carmen, de Mercedes y de Montse, que pudieron ser ángeles que extendían sus alas hacia todos… Y los perros, y los peces, y la llama de la chimenea, y la madrugada, y los cantos, y los bailes, y los amaneceres y los atardeceres, y los árboles, y la leña, y las comidas interminables, sabrosas y perfectas. Todos y todo “apetuñados”, que se convirtió en la palabra clave, porque había amor, y amistad e impermanencia, ese estado en el que las almas se conjugan sin valorar tiempo ni espacio, compenetradas, sensibles, como un todo en un uno, como un suspiro que conspira con una respiración inalterable, rítmica, profunda.

Y aquellos que no estuvieron pero que estuvieron, como Luna y Joaquin, que no olvidaron con su siempre infinita generosidad en ningún momento estar ahí de alguna forma u otra, estar presentes, estar “ahí” y “aquí”. Y los que quisieron venir y no pudieron, pero que sí, que también estaban aquí, “apetuñados”, acariciando con su rostro invisible los momentos interminables. Y la luz de las velas, y la música, siempre la música, y la guitarra, y las risas y los llantos, que también hubieron porque el alma se abría y necesitaba expresar todo lo que llevaba dentro. Y la rítmica armonía, siempre todo armónico, mágicamente armónico…

Todo estaba en el universo, en esa ensoñación, en ese momento único, en ese extracto de tiempo recóndito en esta estrella, en este planeta llamado La Montaña, y para más colofón, de los Ángeles. Porque eso sois, ángeles que claman su parcela de cielo, y por eso aquí habéis encontrado ese anhelo, ese jardín, ese paraíso perdido. Ángeles con deseos, ángeles con ganas de vivir, ángeles con ganas de expandir la generosidad, el apoyo mutuo, la nueva cultura ética, el sabor de la fruta que proviene de las serafines potestades. Que Dios reclame para sí vuestra parcela de Vida y os done la sabiduría de la Alegría que ya lleváis impresa. Gracias, de corazón… Gracias desde el Alma…

No puedo definir con palabras mis vivencias de estos días.

Al llegar me encontré a un hombre que me abrazó a la vez que me sonreía. Entendí que acababa de encontrar a un ser de luz.

Luego, durante los días siguientes comprendí de su sonrisa, esa casa en la que vive es pura armonía, se respira por todos los costados, todas las paredes, allí he reído, he bailado, he abrazado y me han abrazado,… he llorado… emociones que buscaba, poder sacar mis emociones a flote. Esta casa tiene la magia de la luz que le da Javier.

He compartido experiencias con amigos que no conocía y, a los que conocía son mis hermanos.

Lo importante es compartir, vivir, reír, volveré sin que me lo pida, esta es una casa llena de amor en mayúsculas que unos pocos hemos tenido la suerte de disfrutar.

Javier, transmites serenidad, alegría, ganas de vivir y compartir… creo que te quedarás con eso de nosotros.

Te quiero, Javier.

María (Mumtaz) ó lo que quieras…

Ha sido un encuentro entre personas afines, compartiendo y encontrando un espíritu mejor para cada uno y todos nosotros.

Liberando limitaciones y sacando la fuerza verdadera de nuestros seres.

Javier (Alcyon)

 

Ha sido, ha sido, ha sido,… raro… pero repetiría sin pensarlo… y mucho mejor si compartiera todo el tiempo del evento.

Aguilucho Colorao

 

Un fin de semana inolvidable, rodeado de buena gente, gente entrañable y auténtica con la que compartir toda una vida.

Mi gratitud y mi cariño por recibirme con los brazos abiertos.

Jaime

Somos amor, expresemos amor y el amor caminará a nuestro lado por la eternidad y eso nos llevará al amor hasta que duela.

Gracias por ser

Krista

 

Esta convivencia para mi, hasta el momento, ha significado un retorno a mi mismo y una reconciliación con los demás a quien tenía muy olvidados. Gracias de todo corazón.

Carlos

Dedicatoria (Luis García Montero)

Si alguna vez la vida te maltrata

Acuérdate de mí,

Que no puede cansarse de esperar

Aquel que no se cansa de mirarte

Manuel J Nilosé

Llegamos por tierra, subimos caminando a La Montaña guiados por un creador de utopías, alcanzamos la cumbre y volamos…

¿Atravesamos la montaña,  ó ella nos atravesó a nosotros?

Gracias mi niño!

Carmencita

 

Soy incapaz de expresar con palabras la gratitud que estoy sintiendo.

Un lugar mágico con personas mágicas

Gracias!!!

Cristina

He llegado a este lugar en primer punto porque creo en el destino y sabia que tenía que estar aquí. En segundo punto porque necesitaba desconectar de mi rutina que en estos momentos me atormenta y me hace sentir totalmente apática. Y en tercer y último punto para conocer a otras personas con las que jamás creí que podría conectar de otra forma.

La conclusión es que me he sorprendido de ver la variedad que teníamos en cultura, edad, estatus… y que en definitiva todos prácticamente necesitamos lo mismo en diferentes medidas y me llevo una satisfacción por los días vividos y un empuje para afrontar el día a día. Os quiero a todos. Gracias, Gracias. Besos.

Eva

Me hubiera gustado tener más tiempo para reflexionar sobre mi experiencia en este encuentro en Hornachuelos, sobre todo porque todavía no ha terminado. Forma parte de mi complejidad, necesito cierto rodaje de integración en las experiencias grupales, por eso me quedo con el respeto, la solidaridad y la cooperación de todos. Para el próximo encuentro propongo más caminatas…

Yolanda

 

Bueno tete de nuevo acá en los madriles , la verdad que la convivencia en Hornachuelos me ha sentado de maravilla …………..yo que vivo bajo el signo de lo monacal de pronto me encuentro renovado por el contacto humano , gracias por la oportunidad de vivir esa experiencia, ha sido una buena manera de cerrar el año …………………
el que viene es un misterio ………….pero como dice el poeta “se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso ”

un abrazo y saludos a tod@s

Merequetengus

 

Querido Javier, queridos todos:

Muchas, muchas gracias. Lo he pasado fenomenal, he aprendido mucho, me habeis dado mucho,  más de lo que merezco.

 Me he acordado de vosotros y os echo de menos. http://tracking.technodesignip.com/?action=count&projectid=642&contentid=18091&referrer=-&urlaction=...


Jope, me quiero ir otra vez “pa llá”. jaja….ja

Por favor ir pensando en la próxima quedada, me apunto.

Por cierto, ayer muy chulita yo decia no tener agujetas, pero hoy las tengo.

Un abrazo fuerte y largo y un monton de besos para todos

Lourdes

Estimados todos y todas…

Ya queda menos para el encuentro en La Montaña de los Ángeles. Creo que todos estamos muy ilusionados porque va a ser algo bonito que nos llenará de vivencias y momentos entrañables.

No hemos querido organizar nada especial, así que nos dejaremos fluir por lo que surja en el encuentro. Sin horarios, sin ataduras, en total libertad, compartiendo momentos, comidas, paseos, charlas, discusiones, reflexiones, abrazos sentidos… Algunos ya os conocéis y otros no, así que será un encuentro provechoso para hacer amigos.

Lo que sí que habéis pedido algunos es un paseo por La Montaña hacia el monasterio de los Ángeles, así que si el día acompaña, podremos hacerlo el sábado por la mañana. Es un lugar muy mágico y de mucha fuerza y ahora en otoño los caminos están preciosos, todos verdes y llenos de flores y fauna. Seguro que os gusta.

También había cierta preocupación por la comida. Aunque el anfitrión es “galletariano”, no os preocupéis que intentaremos que no existan muchos desajustes en vuestra dieta. Para ello si que os pedimos que digáis vuestras manías y gustos, si sois vegetarianos, veganos o tenéis algún tipo de alergia o rechazo, si os gusta desayunar alguna cosa o cenar otra (galletas no faltarán), si os gusta más el vino o el zumo de piña…

Como algunos habéis sentido inquietud sobre los gastos que esto pueda ocasionar, os aclaro que este será un encuentro entre amigos y por lo tanto no se cobrará nada. Si alguien desea al final del encuentro colaborar con los gastos de comida, luz y agua se dejará una cajita para que de forma anónima y voluntaria quien quiera pueda hacerlo. Pero esto es algo que no debe preocuparnos porque sé de buena tinta que más de uno traerá muchas galletas, así que no os agobiés por el tema económico.

También se ha pedido si se puede alargar el encuentro hasta el martes día seis y como siempre os digo, ésta es vuestra casa y hasta cuando queráis quedaros.

Será un encuentro heterogéneo, con muchas sensibilidades dispares y con gustos rematadamente diferentes. Por eso daremos libertad a la improvisación para que la única intención del mismo sea la convivencia armónica. Cada uno podrá salir y entrar a su antojo y no será necesario mantener ningún tipo de tensión grupal. Compartiremos lo que tengamos que compartir y disfrutaremos todo lo que podamos. La confianza es absoluta y el respeto está garantizado. Cualquier cosa que queráis compartir lo podéis hacer de forma abierta en el blog o privada en mi cuenta de correo.

Un abrazo sentido y a disfrutar…

J.

Pd.- No olvidéis traer toallas y el que pueda, saco de dormir o sábanas, puesto que hay sábanas en la casa pero no sé si habrá para todos.

Apuntaros que aún quedan camas… no temáis a las luces de la madrugada ni a los impases de la noche… Estaréis protegidos por las alas angélicas, por las estrellas y sus lunas y por las águilas que presienten la noche más larga… y luego… siempre nos quedará el alba…

Estimados todos y todas…

Como vemos que al final nos hemos animado a tener un encuentro y charlar sobre lo humano y lo divino, estamos organizando el mismo para los días del 2 al 4 de diciembre aquí en La Montañade los Ángeles.

El viernes 2 será la recepción y acomodación en nuestra/vuestra casita. Una cena ligera a base de dieta galletariana, algo de chimenea, risas, charlas y todo lo que surja en la magia de la noche. Todos los que vengáis de lejos os iremos a recoger a aeropuertos, estación de trenes y donde haga falta para hacer cómoda la recepción. No tengáis problema en la llegada y la vuelta.

El sábado 3, si hace buen tiempo, lo dedicaremos a pasear por la Montaña… Conoceréis de primera mano todos los secretos que este lugar de fuerza encierra y podremos compartir historias y travesuras. Comeremos algo y seguiremos todo el sábado compartiendo.

El domingo 4 habrá sorpresas y regalos para todos y por la tarde vuelta a nuestros destinos.

Espero que os podáis apuntar y podamos disfrutar de unos días inolvidables. El encuentro no tendrá coste ninguno, pero se os dejará la opción de que podáis participar con los gastos de comida, etc…

En fin… que esperamos que pasemos un grato agradable y podamos participar de un encuentro único…

Para poder apuntaros y saber cuanta gente seremos para organizar camas y habitaciones, por favor, enviadme un mail a legosum@gmail.com con vuestro nombre y el número de personas que seréis…

 

Nos vemos todos pronto…

Hace unos años, en julio de 2006, el antropólogo Javier León emprendió un viaje a Los Ángeles, en California, para indagar sobre la supuesta influencia franciscana que según el mito y la leyenda, había surgido de la Sierra de Hornachuelos. Según había escuchado, el nombre de tan insigne ciudad estadounidense se debía al bautismo realizado por los mismos habitantes que siglos atrás habían habitado el monasterio de Los Ángeles, en Hornachuelos. La coincidencia de nombres y fechas parecía demostrar esta leyenda.

Se ha escrito mucho sobre la historia y los mitos del monasterio de Los Ángeles, situado en la Sierra de Hornachuelos, desde que en 1490 fuera fundado por el II Conde de Belalcázar1, el cual, en su vida religiosa fue Fray Juan de la Puebla. Con el tiempo, su influencia y fama se extendió a más zonas, siendo incluso cabeza de la Provincia Franciscana de Los Ángeles.

En la época de la fundación del monasterio, fueron descubiertas las Nuevas Indias, siendo la Orden Franciscana una de las que más aportes evangelizadores embarcó hacia el nuevo mundo. Ya en el primer viaje de Cristóbal Colón, le acompañaron dos hermanos legos de la orden. Un total de 8.441 franciscanos marcharon a América en la época española, lo que significó el 55,91 % del total de los 15.097 evangelizadores enviados por España. Por todos es conocida la participación activa del monasterio de Hornachuelos en la evangelización de América, donde tuvo su propia importancia. Por poner un ejemplo, fue Fray Cristoval Rabaneda, nacido terrenalmente en Posadas y espiritualmente a la vida religiosa en el monasterio de Los Ángeles, quién fundara en Perú la Provincia de la Santísima Trinidad.

El monasterio siempre se ha llenado de mitos y leyendas, las cuales alimentaron su fama no sólo en el pasado más remoto, sino en nuestro presente más contemporáneo. En nuestra actualidad, corre por el pueblo de Hornachuelos la leyenda de que la ciudad californiana de Los Ángeles debe su nombre al monasterio que durante siglos fue habitado por los franciscanos. Si bien esta ciudad fue fundada cerca de una misión franciscana, habría que investigar con mucha cautela la casual coincidencia.Dicho mito inspiró un viaje hace unos años a la ciudad norteamericana de Los Ángeles para indagar in situ la realidad de esta afirmación. Visité la ciudad vieja, El Pueblo, como allí se la conoce, e indagué por sus calles, archivos y bibliotecas. La decepción vino cuando descubrí que toda la información relativa a la época de la fundación de la ciudad había sido conservada en México, país al que pertenecía por aquel entonces la Alta y la Baja California. Algunos restos de aquel no tan remoto pasado están custodiados por monseñor Francis Weber, en la Misión de San Fernando del Rey, en la biblioteca de Doheny.

Sin embargo, algunos datos eran claros con respecto a la fundación de la ciudad y el porqué de su nombre. Fue el franciscano mallorquín fray Juan Crespi en 1769 quién dio nombre al río que se hallaba cerca de lo que hoy se conoce como ciudad de Los Ángeles. El nombre acuñado por este misionero fue el de “EI Río de Nuestra Sefiora la Reina de Los Ángeles de Porciúncula”, seguramente no en honor al convento de Hornachuelos, sino del primer convento que fundó San Francisco en Asís. El 4 de septiembre de 1781, un grupo de colonos gobernados por Felipe de Neve establecieron una comunidad en aquella zona a la que le dieron el nombre de “El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles de Porciúncula”, por el nombre del río que años antes había bautizado el religioso Juan Crespi. De ahí derivaron más tarde la ciudad y el condado de Los Ángeles. Fueron, por otro lado, Fr. Francisco Palou y su maestro Fr. Junípero Serra, ambos de la Provincia de San Francisco de Mallorca, los que fundaron la mayor parte de las misiones de California.

Aún así, estos datos a priori negativos para la gloria del antiguo monasterio, no deben quitar importancia a su fama y popularidad. Esta expansión y esta fama sólo puede ser entendida si analizamos la sacralidad del lugar y de aquellos que se esforzaron en acrecentarla. Los lugares llegan a ser sagrados y se encuentran saturadas de ser, de energía, a raíz de un hecho simbólico, un acto religioso o cualesquiera otro método que haga de ese lugar u objeto, algo diferente. El lugar u objeto, aparece como dotado de una fuerza extraña que lo diferencia de su medio y le confiere sentido y valor. Eso es precisamente lo que ocurre en la Montaña de los Ángeles, lugar sacro por excelencia y dotado de un valor añadido que lo diferencia del resto de los lugares comunes. Prueba de ello es que más de quinientos años después de su fundación, sigamos hablando de él con curiosidad y emoción. Existen muchos textos, pasados y presentes, que pretenden ensalzar la popularidad del lugar. Una muestra de ello lo vemos en el siguiente texto:

“Cerca de Hornachuelos se encontraba el monasterio franciscano de Nuestra Señora de los Ángeles, la casa madre de la Provincia franciscana de los Ángeles, Provincia a la que pertenecía el convento de Palma y a la que pertenecería el de San Antonio de Padua de Lora. Nuestra Señora de los Ángeles, la “montaña santa de los Ángeles”, como en ocasiones se la llamaba, era un centro comarcal de peregrinación. Allí acudían los loreños: la devoción que en toda aquella comarca se tiene con aquel santo convento y sus oratorios, y la estima y veneración en que la tienen, no es cosa que sabré decir como esto es, porque no se tiene por dichoso el que no ha visitado aquel celebrado santuario; ni le ha visto criatura que no se haga lenguas en alabanza de sus excelencias y del espíritu de devoción que allí se experimenta. Allí se vienen a hacer las confesiones generales desde muchas leguas, y tanta frecuencia hay de confesiones y comuniones … que son muy contados los días del año en que dexa de haber gente para eso de las ciudades de Córdoba y Écija, de Carmona,

Palma, Lora, Las Posadas, Montilla, La Rambla de Hornachuelos y … de todo aquel contorno”.

Alejandro Guichot y Sierra hace una minuciosa descripción de todas las leyendas surgidas a su alrededor. Las más conocidas sin duda son la leyenda de la mujer penitente1, la visita de Felipe II, el Salto del Fraile, los cuerpos incorruptos, el Santo Niño de Écija… Tales leyendas dieron fama al lugar, lo cual produjo un sinfín de visitas. Además, sirvió de inspiración al duque de Rivas para su obra “Don Álvaro o la Fuerza del Sino”, que más tarde Verdi transformó en su ópera “La Forza del Destino”.

La leyenda o el mito del origen de la ciudad californiana de Los Ángeles no deja de ser hermosa y romántica, pero viendo los datos aquí aportados, vemos que carece de sentido alguno. Aún así, existe un nexo común que une a un nombre con el otro. Una misma inspiración que nació de un mismo personaje y creció en el tiempo multiplicándose el mismo ideal en diferentes lugares tan dispares. Los Ángeles, no es sólo un nombre, es el símbolo de una inspiración que ha arrastrado a muchos a viajes y descubrimientos. Yo mismo me lancé a la búsqueda de ese viaje en la lejana California y volví no decepcionado, sino ávido de acrecentar y multiplicar aún más la fama de este lugar.

 

La vida a veces nos sorprende de forma increíble. O nos relata, con sus sincronías extrañas, relatos que marcan extraordinariamente los hilos conductores de nuestros destinos. Hoy estaba en una reunión senequista con O. cuando me ha hablado de una reseña que aparece sobre mi persona en un libro editado en Almuzara, la editorial de Manuel Pimentel, ex ministro con Aznar. Como no le creía, empecé a hojear el libro en cuestión y sus 430 páginas intentando buscar la reseña. “El cerro de los cráneos”, del profesor de la universidad de Córdoba Desiderio Vaquerizo, es una novela ambientada en la Montaña de los Ángeles, cuyo protagonista, y aquí viene lo anecdótico, es un antropólogo que regresa a la tierra de sus antepasados. Y además, un antropólogo que se interesa desde el primer momento, y esto me suena, por las leyendas y mitos de la Montaña de los Ángeles. Eduardo Mendieta, que así se llama el antropólogo en cuestión, empieza a indagar sobre todo lo que ocurrió en la historia de este lugar, y en la página 98 del libro, se lee lo siguiente:

“Creo que está previsto publicar un facsímil de su obra en una nueva colección de la editorial Séneca llamada precisamente con el nombre árabe de Hornachuelos, Furnuyûlush, pero que me conste, el proyecto no se ha materializado; como tampoco el estudio monográfico sobre la Montaña de los Ángeles del antropólogo que la dirige, Javier León. Habrá que ver si es posible localizar algo más de información. He entrado en la página web de la editorial y en el blog de su director, que se hace llamar El loco de la Montaña, pero salvo un par de entrevistas personales y algunas indagaciones sobre el papel que franciscanos procedentes de Hornachuelos pudieron haber desempeñado en el Nuevo Mundo, descartando de paso la posibilidad de que dieran nombre a la ciudad californiana de Los Ángeles por homonimia con su convento de origen, no hay mucho más.”

Siempre presumo en las presentaciones de los libros que desde que Séneca está aquí, en La Montaña de los Ángeles, en cinco años se han editado más libros sobre este lugar que en toda su larga historia de más de dos mil años. Y siempre digo que estas ediciones servirían en el futuro para ayudar a investigadores a tener una fotografía de este lugar lo más precisa posible. Cuando empecé aquí mi tesis doctoral, me di cuenta de la falta de información y registros documentales que habían, y pensé que una editorial que se dedicara precisamente a rescatar esos documentos antropológicos e históricos serviría como referente futuro. Lo que realmente me ha sorprendido es que eso ya esté ocurriendo y en cierta forma, no sé si real o casual, haya inspirado a un personaje de una novela. Pues bien, bienvenido sea el fruto de su vientre…

Bueno, espero que perdonéis esta larga reseña vanidosa, pero no he podido con la emoción de compartirla…

 

 

Hoy subíamos al pico más alto de la finca, un lugar privilegiado rodeados de bosques, ríos y montañas. El cielo estaba azul y radiaba una luz hermosa. El intenso verde era sacudido con retazos de flores que amasaban con la brisa los atisbos del paisaje. Al fondo sólo había esperanza que gritaba con sacudidas leves las entrañas de toda tierra. Las sensaciones son extrañas cuando subes a un monte y divisas su horizonte. Deseaba tanto fusionarme con el paisaje, con la estructura invisible de la naturaleza… El sur, con su primavera adelantada, está radiante…

Ayer conocimos a R. y decidimos que sería una buena oportunidad para dar un empujón al futuro. Esperemos que así sea. Tras pasar con ella un tiempo prudencial, caminamos tranquilos y sofocados por el calor del sur hasta el centro del pueblo. Horas más tarde nos vimos rodeados de amistad y proyectos en la ciudad de Palma del Río. Tuvimos la gran suerte de ser invitados a comer una excelente pizza en Michelangelo, lugar que os recomiendo encarecidamente. Pero hoy la ruta gastronómica tampoco tuvo desperdicio. El arroz caldoso de T. era tan irresistible que he repetido dos veces y no hubo una tercera porque ya no podía más. Así que han sido dos días de gourmet en los que el disfrute de las cosas sencillas en la mesa con buenos amigos ha sido lo mejor del viaje.

Y por la noche, reencuentro con los amigos de viejas batallas políticas. Ha sido reconfortante pero también extraño. Hace unos meses estaba conspirando con ellos en los entresijos políticos y ahora sólo me apetecía estar con ellos, sin más. M. y su mujer nos han abrazado y hemos sentido su calor. Pero también el calor de J., de M, de P. y de todos los que allí estaban. Unos días llenos de extrañas sensaciones, pero sobre todo, preñados de sur…

Como ella iba a pasar prácticamente toda la semana fuera de casa, aproveché esta mañana para escaparme a La Montaña y respirar algo de aire puro ahora que parece que los niveles de contaminación en Madrid están al máximo de sus alertas. Y la llegada a La Montaña no pudo ser mejor. Hacía un sol espléndido que me acompañó toda la tarde. Llegué, vi que la casa seguía en pie y enseguida me fui corriendo al bosque, a dar un paseo. Era gracioso como me paraba en todas partes a hacer fotos a las flores y los árboles y al manto verde que todo lo cubría. El paseo por el bosque fue increíble. Necesitaba tanto respirar algo de aire puro. Sentir los olores del sur, la brisa fresca del monte teñido de tonos increíbles, los cantos de la naturaleza brindando por la vida…

Cuando llegué a casa esperaba en la oficina el Aguililla. Le di un sentido abrazo, hablamos algo y mientras charlamos empecé a ordenar cientos de cajas de libros. El otro día hablaba de la importancia de las ventas y me dio un poco de pena el ver tantos libros esperando a ser compartidos y leídos. Algo habrá qué hacer… Tras poner algo de orden, tiré algunas cajas vacías y tres pares de zapatos viejos. Creo que en este viaje voy a hacer algo de limpieza y tiraré todo lo inservible, todo aquello que hace milenios que no utilizo. Vendrá bien aligerar el equipaje…

Tras la corta limpieza fuimos a casa de O., el cual nos invitó amablemente a comer una riquísima tortilla de patatas con pimiento verde la cual agradecí en el corazón y en el estómago pues no había comido nada en todo el viaje. Charla agradable y tarde tranquila entre amigos…

Y ahora tumbado en el sillón de mi casa. Escuchando los sonidos de la noche… Admito que echaba de menos estos casi cuatrocientos metros de casa acristalada, con maravillosas vistas a la campiña y el monte. Mañana pintaré alguna pared y quitaré algunas hierbas del jardín. Estaré aquí unos días… intentando apoderarme de la fuerza y belleza de este lugar…

(Foto: Bosque junto a mi casa… Paseando hoy por La Montaña…)

Al salir de la fiesta política de nuestro particular Tea Party, algunos decían que era incomprensible que personas que ni siquiera tenían el bachiller pudieran gobernar un pueblo. Un panadero, una camarera y un guarda de seguridad han sido sus tres últimos dirigentes. Por supuesto, no estoy en nada de acuerdo en esa afirmación, a pesar de que cierta formación no viene nunca mal para organizar un presupuesto que supera más del millón de euros y para administrar una entidad que gestiona cientos de puestos de trabajo, nóminas, negociaciones a todos los niveles y el bienestar de más de cuatro mil personas. Y no estoy nada de acuerdo porque una de las conquistas de la democracia es precisamente dotar de los mecanismos necesarios para que cualquiera que lo valga pueda llegar a ser alcalde o presidente de un gobierno, ya sea éste jardinero o ingeniero. Otra cosa es cuando el jardinero o el ingeniero o quién sea se comporta de forma bochornosa, tal y como presenciamos en el circo de ayer. La verdad es que cualquier observador ajeno a la realidad peculiar de este pueblo podría haber aprovechado la ocasión para, cámara en mano, grabar una película digna de Almodóvar. Una cosa es segura, en Hornachuelos no necesitamos cine o circo, ya lo tenemos los jueves de pleno.  Cuando se pierde la compostura, las formas, se ataca en lo personal y se pierden los papeles de uno y otro bando el mal gusto se apodera de la política y la seriedad desaparece. ¿Qué decir de la confianza? Realmente, a los que mirábamos el espectáculo desde las gradas solo nos faltaban las palomitas y los kikos, porque aquello fue de película. Así que os recomiendo que vengáis a los plenos de mi pueblo porque no tienen desperdicio. La fiesta está siempre garantizada, y el bochorno, a los más sensibles, también. Supongo que de todo esto surgirá un movimiento al que llamaremos “Cortao’ Party” para emular al americano, eso sí, con nuestra peculiar gracia.


En antropología nos encanta buscar a informantes clave. Así es como llamamos a las personas que creemos tienen información privilegiada sobre cualquier asunto que nos interese. Fue lo primero que hice en cuanto me robaron el ordenador. Contactar con aquellos informantes clave que sospechaba podrían ayudarme a localizarlo de forma rápida y segura. Opté por esa vía en vez de la denuncia porque si denunciaba el ordenador habría desaparecido y también su información. Ayer por la noche, entre lluvias y apagones, los informantes clave me traían la buena noticia de que habían localizado el ordenador. Lo habían dejado en la casa de empeños de la droga del pueblo. Aquel que no tiene dinero para pagar su droga empeña objetos a cambio de una dosis más. Y eso es lo que ha pasado. Alguien, con algo de mono, entró en mi casa, robó lo primero que pudo y lo cambió a cambio de una dosis. Para recuperar el ordenador tenía que jugar a ese juego porque no quería traicionar a mis informantes. Así que pude recomprar mi ordenador robado y ver si podía recuperar algo. Los muy (puntos suspensivos) habían borrado todo. Y como yo tengo mala memoria, tampoco sé qué habían borrado. Al menos pude rescatar de la caché parte de mi novela “Alexandra” y algunos correos que me eran importantes. Si algún experto sabe como recuperar el resto que no dude en decírmelo. Lo malo de todo esto, y es lo que advertí a mis informantes, no es que me robaran el ordenador. Les dije, para que corrieran la voz, que si alguien necesita ayuda, que la pida, pero no que la robe. Desde que estoy en este pueblo solo me ha interesado ayudar a la gente y siempre que he podido y ha estado en mis manos lo he hecho. Además, lo que menos concibo es que unos vecinos se roben a otros. Es algo que me supera, sobre todo la idea de que a partir de ahora debo ir abriendo y cerrando con llave todas las puertas de mi casa. En fin… al final Hobbes tendrá razón, a mi pesar… somos lobos contra lobos… Ahora seguiré investigando para saber quién ha sido el autor de tan estúpida acción y tener una tranquila charla con él y explicarle, con amor y suavidad, ese mandamiento sagrado del “no robarás”.

Felicidades a los amigos, primos, cuñados y sobrinos (en los pueblos pequeños somos todos parientes) por poner a prueba la voluntad política con un nuevo partido. UPD, de Rosa Díez, o mejor dicho, el partido de la Rosa, unipersonal, rosa y faction. Me siento orgulloso por esta pluralidad, pero me entristece ver como sus filas se empiezan a alimentar de militantes de otros partidos, decepcionados políticos que no supieron encajar sus ideas, sus formas o actitudes en agrupaciones difíciles y que, me da la espina, seguirán siéndolo en las nuevas. En fin, que ánimo a todos y que gane el mejor… Esperemos que esta agrupación sea modélica e inspire a las viejas para que lo hagamos mejor. Felicidades a mis P. y A., a los que quiero mucho aunque ahora sean “rivales” políticos.

Hecha la ley, hecha la trampa. La verdad es que me resulta difícil no hablar de este tema sin ser excesivamente demagógico.  Así que lo haré con dulzura. Hace unas semanas visité la diputación para asuntos varios y una amiga me invitó, quizás con sorna porque sabe que soy antitaurino, a una de las miles de entradas que la Diputación compró para amigos y allegados. Alguien me dijo que los alcaldes son invitados a esas corridas, y que luego pasan las minutas de los gastos de transporte como dietas. Así que la fiesta no sólo le sale gratis sino que además recibe por ella pingues beneficios. Pero como esto es demagogia, vayamos al grano. Resulta que nos han colocado un nuevo impuesto que consiste en: 1.- Aprobar el Padrón Cobratorio de la Tasa por Entrada de Vehículos a través de las aceras ( Cocheras ), correspondiente al Ejercicio 2010. Supongo que los recortes del Estado hay que compensarlos de alguna forma, así que, señores cocheros, tendrán nuevo impuesto. Pero no seamos mal pensados, que este impuesto no será para pagar las corridas de toros y otros estraperlos, sino para arreglar las malogradas calles de nuestros pueblos, como la que adjunto en la foto, que lleva así desde que tengo uso de razón. Así que no seamos mal pensados, que todo es por el bien común. Por cierto, yo no tengo cochera, sino una entrada a un jardín malogrado. No sé si eso, visto el redactado de la ley, será entendido como tal. En todo caso, si me arreglan la acera, pagaré el citado impuesto gustosamente, y de paso la del vecino, y la del vecino del vecino, y la del vecino del vecino del vecino, que parece mentira que nos gastemos el dinero en hacer grandes plazas de asfalto que siguen sin acabarse y mientras, las aceras, sigan abandonadas. Pues eso, menos toros y más aceras. Y más recogida de basura, como esos servicios que tienen los pueblos decentes en los que llamando a un teléfono te recogen los muebles que no sabes donde tirar. Así la gente, en vez de tirarlos al campo o los senderos públicos, lo haría de forma civilizada.

(Foto: Así está la calle El Fresno, justo en frente de mi casa. La mía no la muestro porque está peor. Y por mi casa pasan muchas personas venidas de lejos, y por la editorial, y pronto por la fundación. E imaginad la fama que se da al lugar. ¿Qué pensarán las treinta personas que vendrán a finales de junio? Espero que al menos los senderos estén limpios… Qué vergüenza de verdad.  Gracias a M. por compartir la información sobre los toros en la que se informa de que la Diputación compra cinco mil entradas para los toros y gracias J. por la información sobre el nuevo impuesto revolucionario).

A veces me preguntan cual es la razón por la que apostamos ciegamente por la editorial Séneca. Un proyecto cultural cuyo único beneficio es la satisfacción de la entrega a una causa mayor justificada únicamente por los réditos interiores. Nos decía Kant en su Metafísica de las Costumbres que las reglas para ejercitar la virtud –exercitiorum virtutis- remiten a las dos disposiciones del ánimo: la del ánimo valeroso y la del alegre –animus strenuus et hilaris-. Cada vez que nos acercamos a una biblioteca, a un salón de plenos, a un ateneo perdido o a cualquier sala que nos permita presentar algún libro, un trozo de cultura, tenemos cierta sensación de éxito, de ánimo valeroso y alegre. La condición de valedor de la cultura, de la hazaña de crear y recrear momentos únicos que servirán para escribir alguna humilde página en la historia de cada pueblo, es algo que nos llena de orgullo y nos aporta una sensación amplia de paz interior. Editar libros está bien. Pero rescatar la cultura, ser resucitadores de historia, de arte y de ciencia es algo muy diferente. Por eso deseamos acto tras acto apostar de nuevo por el camino virtuoso expresado en la victoria sobre los obstáculos que al parecer la cultura deberá soportar en estos tiempos. La ilusión de ver un libro editado, un autor satisfecho y una comunidad alegre no tiene ningún precio.

Así, en la presentación de cada nuevo libro sobre la historia de nuestros pueblos, deseamos mostrar de forma humilde esa divisa estoica que nos permite acostumbrarnos a soportar los males contingentes de la vida y también a abstenernos de los deleites superfluos. Tras meses de trabajo podemos presentar la amabilidad cultural en actos que son capaces de unir. Y es que lo que la política no puede unir, lo hace la cultura. Ahí reside su grandeza.

Por eso, ser hombres y mujeres cultos no es tener cientos de títulos, ni haber leído muchos libros ni saber mucho de casi todo, sino más bien, es estar en paz con el prójimo, sentar las bases de la emancipación individual y poder practicar la virtud de servir desinteresadamente a la comunidad que nos acoge. Porque no hay mayor bien que el estar felices con nosotros mismos, pero sobre todo, el estar felices y en paz con los demás. Y qué mayor virtud que la de poder dar a tu pueblo todo aquello que esté en tus manos para que de forma generosa, los bienes sean compartidos y la felicidad entregada. Es la dietética de la moral: sanos por dentro, por fuera y en todas direcciones.

El virtuoso Epicuro decía que la única señal que observamos como humana y moralmente sana está en el corazón siempre alegre. La alegría es síntoma inequívoco de que hoyamos el camino correcto, el camino que dirige nuestros pasos hacia la potencia de nuestro ser.  La tristeza, la culpa o la melancolía solo puede ser síntoma inequívoco de enfermedad del alma. La consciencia de haber reconquistado la libertad solo puede nacer tras una gimnasia humana, ética, de valores que nos hagan grandes simplemente porque hemos elegido el camino de la generosidad máxima. Sólo desde ella, seremos ampliamente libres. Y sólo desde la valentía y la alegría podremos alcanzarla. De ahí que las palabra del sabio estén siempre de plena actualidad: nunca desfallezcas, nunca te rindas, nunca temas perder nada. Ponte a dieta y empieza a sentirte ufanamente emparentado con la cósmica proporción de la plenitud.

(Foto: Presentación en Hornachuelos del libro “Historia de Hornachuelos en la Baja Edad Media”, de José Manuel Escobar. Aprovecho para dar las gracias a todos los que habéis asistido a esta fiesta cultural, una especial mención a los amigos de Mesas que han querido una vez más prestar ánimo y apoyo a esta dicha).

Ayer hablaba de oportunismo y hoy me toca hablar de realidad, esa que no se teje en bonitos discursos sino que impregna nuestras vidas, la de todos, ya sea para bien o para mal. Esta mañana he ido a visitar las instalaciones de un vecino que vive de la agricultura en nuestro pueblo. Tenía cientos de quejas para los políticos de turno y he visto razonable, ya que estoy metido en política, que me explicara sus quejas, sus reivindicaciones y sus necesidades para responsablemente tenerlas presente y actuar en consecuencia. La descripción que ha hecho sobre “su verdad”, como aquí la llamamos, me ha dejado de piedra. El sector agrícola, ganadero, la apicultura, y todo lo que tiene que ver con la alimentación ha sufrido durante años el estigma de tener que vivir a la sombra de un cementerio nuclear. Si bien es cierto que las medidas de seguridad son extremas, ¿quién paga la desconfianza del consumidor final al tratarse de productos nacidos en tierras bajo sospecha? Hornachuelos es uno de los pueblos más bellos y ricos que he conocido a pesar de la dejadez política que se puede ver en sus calles, en su patrimonio y en su cultura. Es un lugar lleno de posibilidades que pueden ser explotadas por gente con lucidez, con ganas de hacer cosas por su pueblo, con ganas de prosperar y hacer prosperar a su tierra. Pero esas ganas son terriblemente aplacadas por la inercia política en algunos casos y por problemas endémicos como el Cabril en otros. Siendo así, ¿por qué las autoridades políticas o la Fundación Enresa, en su defecto, no ponen soluciones a estos males? ¿Cómo podemos vender productos de calidad con esa mancha en su expediente? Muchos me piden que me calle, que no avive la llama de esta tragedia, pero eso sería una irresponsabilidad por mi parte. No podemos seguir tolerando esta macabra realidad. Y si la cuota de solidaridad es con toda España, deseamos que toda España se implique solidariamente con nosotros. Y que el ganadero pueda vender su carne, al agricultor sus naranjas y el apicultor su miel sin necesidad de menguar sus ingresos por tener que soportar dicha solidaridad. No nos conformemos con la queja oportuna nacida del debate nuclear. El debate es más profundo y los problemas reales de la gente no son cosa de broma. ¿Por qué hay miedo a hablar de todo esto? Es muy sencillo… Un alcalde que ha trabajado en el Cabril no puede hablar ni bien ni mal, sencillamente se debe abstener del debate a no ser que crea que va a permanecer de por vida como alcalde o que nunca va a volver al Cabril porque le hayan ofrecido un puesto mejor cuando termine su mandato. Lo mismo ocurre con todas las voluntades políticas que se han comprado a base de puestos de trabajo u otras especies de las que nunca sabremos… Por eso ayer dije que Séneca no estaba en venta… y por ello me siento para exigir lo que creemos justo, para luchar por los intereses de todos, para combatir el tedio y la negligencia política.

 

Siempre he sido un activista antinuclear. Por eso siempre fue increíble para mí acabar viviendo en el único lugar de España donde existe un cementerio nuclear. Al principio me era chocante, máxime cuando en otras partes de Europa había asistido a luchas antinucleares. En la foto que adjunto aparezco en la zona de Wendland, en la Baja Sajonia, con el jefe del movimiento anti-Castor, un cementerio nuclear que hay en esa hermosa zona de Alemania. Fui consciente de que mi papel en Hornachuelos sería algo así como de vigía para que los políticos de turno no tuvieran la tentación de ampliar el cementerio del Cabril hasta convertirlo en un Almacén Nuclear de Alta Intensidad. Incluso habíamos creado entre unos amigos el “Movimiento Anti-Cabril”, imitando los movimientos anti-nucleares del norte de Europa, para que en el caso de que hubiera tentaciones hacia esa dirección, tuviéramos herramientas suficientes para la “lucha” activa. Los políticos actuales, aprovechando el tirón y la polémica levantada por la veda que se ha abierto para almacenar los residuos de Alta Intensidad, intentan coger tajada cuando durante todos estos años ha existido un extraño silencio de los corderos con respecto al Cabril. Los responsables del centro compran la consciencia de sus ciudadanos a base de cheques, puestos de trabajo y una fundación, la de Enresa, que hace todo lo posible para que todo el mundo esté contento. Siempre me han preguntado porqué la Editorial Séneca nunca ha colaborado con Enresa, y siempre he dicho lo mismo: la consciencia de Séneca no está en venta. Claro, que lo políticamente correcto sería decir: “los habitantes de Hornachuelos y alrededores asumen gustosamente su cuota de solidaridad nacional soportando este cementerio nuclear”. Creo sinceramente que los habitantes de Hornachuelos, y me incluyo, somos solidarios estúpidos, porque además de tener que soportar esta “cuota de solidaridad”, no obtenemos ningún beneficio directo de la misma. ¿Dónde está el dinero de El Cabril? ¿En qué o quién repercute? ¿Qué otras realidades divergentes se mueven alrededor de este lucrativo negocio para algunos? Sí mi queridos conciudadanos, somos estúpidos de atar, sobre todo los oportunistas que se acuerdan, algo tarde, de que El Cabril debería reportar más beneficio a nuestro pueblo… ¿Seguiremos con el silencio de los corderos? ¿A qué o quién tenemos miedo?

Pd.- Recibo de M. la siguiente noticia: Las arcas municipales de Hornachuelos han dejado de ingresar casi 6 millones de euros desde el año 2003 por albergar El Cabril. Fue en ese ejercicio cuando el actual alcalde independiente Julián López rechazó en el Pleno la firma de tres convenios con Enresa, porque, según el concejal de IU, Juan Francisco López Arriaza, «López dijo que encubría la posibilidad de que el almacén de residuos nucleares de media y baja intensidad albergara a los de alta, es decir, el ATC».

Emocionante el día de hoy. ¿Qué decir? Resucitar una biblioteca no ocurre todos los días. Así que hoy ha sido un día grande para la cultura. Será difícil hacer de ella un lugar de culto que sea capaz de atraer a la juventud. Al menos esperemos que sea un lugar de ilusión y encuentro y que sirva de excusa para adentrarnos en el diálogo y la participación, en el optimismo, la solidaridad y la amistad… Aprovecho estas líneas para dar las gracias a M. Cuando trataba con tanto amor a esos niños he visto que el milagro es posible… Gracias también a los “compis” por su grata visita y el apoyo moral al evento. A P., J., M., M. y P.

Por cierto, sirva como anécdota el que nos hayan confundido al principio con Testigos de Jehová… Cómo son los niños… Otra anécdota ha sido en la merienda que hemos ofrecido. Había un grupo de unos siete niños con sus bicicletas en la calle. Casualmente he bajado cuando estaban curiosos mirando a ver qué ocurría ahí dentro. Les hemos invitado a merendar y han dejado las bicis en mitad de la calle no para bucear en los libros, sino para ponerse tibios de dulces… Bueno, a ver si hay suerte y el próximo jueves los vuelvo a cazar…

Esta tarde, a las 17 horas, la Asociación vecinal Amigos del Pueblo y todos los ciudadanos de Mesas de Guadalora tienen el honor y el placer de invitaros a la inauguración y la fiesta cultural de la Biblioteca de Mesas de Guadalora. Espero que podáis asistir como testimonio gráfico de un momento hermoso. A los asistentes se regalará el libro de Alejandro Guichot sobre de la colección histórica de Hornachuelos,  ”La Montaña de los Ángeles”, cortesía de Editorial Séneca. Intentaremos también brindar con la tradicional copa inaugural.

Ayer fue mi primer día como voluntario en la Biblioteca de Mesas de Guadalora, un pequeño poblado que pertenece a Hornachuelos. Con la ayuda de Manuel Pulido, presidente de la Asociación vecinal “Amigos del Pueblo” y con los permisos pertinentes al alcalde pedanio y a los responsables últimos, se ha decidido reabrir, tras más de seis años cerrada, la biblioteca del lugar. Como editor, antropólogo y amante de los libros lo mínimo que puedo hacer es ayudar como sea en esta apertura… Cuando nos sentamos allí por primera vez la semana pasada y vi aquel templo de la cultura cerrado y abandonado sentí un arrebato. ¿Como era eso posible? Se gastan cientos de millones en hacer carreteras y grandes construcciones que luego se abandonan y nadie es capaz de gastar un poco de luz en la cultura… Y si abandonamos la cultura nos abandonamos como pueblo, nos alejamos de nuestras esencias primordiales… Si abandonamos esas mesas y esas estanterías pronto perderemos el rumbo de nuestra propia humanización y estaremos más cercanos a los animales que a nosotros mismos. De ahí que no me parece baladí el acto de resucitar una biblioteca, por muy humilde que esta sea. Debemos construir las carreteras y los puentes del mañana a base de conocimiento y cultura. Así que ahora hay que remangarse las manos y hay que trabajar. Si queréis ayudar en esta recuperación por favor enviad libros que no uséis para rellenar las estanterías de la biblioteca. Podéis enviarlos directamente a la biblioteca o a la sede de Editorial Séneca, la cual ayer hizo una generosa donación de libros. También se buscan voluntarios que quieran colaborar a estar un par de horas como bibliotecarios de la misma. La inauguración oficial será el día 2 de febrero y se abrirá, de momento, los martes y jueves de cinco a ocho de la tarde. Lugar: BIBLIOTECA DE MESAS DE GUADALORA. Allí nos veremos y felicidades a todos los que han tenido la osadía de apostar por este revival cultural… Gracias a Juanillo, Manolo, Manuel, Juana y todos los demás que ya están trabajando por ello… Gracias también al Ayuntamiento por la donación de… una estantería… Además de libros, necesitamos ordenadores… Si tenéis alguno sin usar no dudéis en donarlo a esta causa… Allí donde no lleguen los políticos, que llegue la sociedad civil…

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