Epistolas

You are currently browsing the archive for the Epistolas category.

 

Querida T.,

Comprendo como te sientes porque yo me siento un poco así. Llego a la conclusión, ahora que estoy absolutamente solo aquí en La Montaña, que lo mejor es pararse, relajar la mente, dejar de pensar y de pre-ocuparnos, vaciarnos un poco de contenido y dejar fluir la magia del cosmos, para ver qué caminos nos señala y qué amplios horizontes se abren ante la vasta experiencia. A veces, una pequeña meditación acompañada de una consciente respiración nos ayuda. Respirar, o mejor dicho, conspirar con el universo. Sentir como el aire entra en nuestros pulmones y como la Vida se adueña de nuestro destino. No hay que temer, no hay que sufrir en exceso.

 

La angustia de la que hablas es propia de personas inquietas como nosotros. Personas que necesitan conquistar nuevas parcelas de experiencia, asaltar a golpe de esfuerzo y dolor todo aquello que merezca la pena ser vivido. Hasta que nos damos cuenta de lo ficticio de todo, de la ilusión holográfica en la que vivimos. Sólo cuando valientemente conectamos con nuestro propósito, o mejor aún, con el Propósito que los maestros conocen y sirven, nos sentimos felices y libres de todas las cargas que nos oprimen el alma. Porque nuestro verdadero alimento y sustento no es otro que el espíritu que recorre todas las cosas.

 

Ánimo ante el verano y seguimos en esta dichosa aventura…


 

Discernir

Estimada A.,

Antes de ponerme a preparar las clases en la universidad, no quería pasar sin seguir con la promesa de continuar un poco más. Como te decía ayer, es tan profundo tu mensaje, que necesitaría años para poder averiguar sobre sus interrogantes. ¿Y sabes por qué creo que pasa todo esto? Creo que nuestra timidez, porque me consta que tú también eres tímida, como yo, hace o hizo que empleáramos mucho tiempo en bucear en los misterios y caminos de lo interior, de la introspección. Al no poseer una buena relación con el paisaje externo, con el mundo que nos rodeaba, buceábamos en exceso dentro de nosotros. Eso trajo inconvenientes y ventajas. El inconveniente es que nos perdimos en el contacto con la realidad y con las personas. A los tímidos nos suele ocurrir que nos cuesta relacionarnos con lo demás, con los demás. Carecemos de habilidades sociales, como dicen los psicólogos. La ventaja es que gracias a ello, hemos crecido interiormente en exceso, y eso ha desarrollado otro tipo de valores hacia la vida. Lo finito nos aburre, y como decían los pitagóricos, tenemos sed de infinito. El vacío existencial del que hablas es haber llegado a esa conclusión, pero en su polo negativo. Intento entender que existe otro polo, al que llamaremos ingenuamente positivo, y que nos aproxima al deseo de vivir precisamente para eso, para intentar abordar ese infinito que se nos escapa. Entonces el vacío empieza a llenarse y el universo parece querer conspirar con nosotros. Todo conspira para que comiences el verdadero camino de la vida, el camino real del que hablábamos ayer.

¿Sentido a la vida? ¿Tiene sentido que dos amigos se escriban después de más de una década y empiecen a profundizar sobre la vida? El único sentido que yo le encuentro es que el corazón parece palpitar más deprisa y la sangre parece que vuela por entre las venas. Eso produce una sensación de placer pero también de emoción contenida, de alegría, de casi elevación hacia otro estadio de cosas. E imagínate que esa sensación pudiera multiplicarse todos los días con pequeñas cosas: haciendo la comida, mirando un paisaje, contemplando sonreír a cualquier humano, apreciando el momento de cualquier charla… Imagínate que la sangre corriera así de deprisa en cualquier circunstancia… ¿qué mayor sentido tendría la vida que el disfrute constante de todas esas pequeñas cosas?

Si te soy franco, ahora te está hablando mi parte más optimista. Durante muchos años he estado lleno de sueños y luchas por conseguir todos esos sueños. Recuerdo que en la época en la que te conocí, soñaba con encontrar a la mujer de mi vida. Con los años, descubrí que la mujer de mi vida había llamado muchas veces a mi puerta y yo la había rechazado. Porque el miedo, o quizás la timidez, me alejó siempre de momentos que sin duda hubieran sido inolvidables. Y siempre la misma pregunta… ¿qué hubiera pasado sí…? Pero para eso está la experiencia… Ahora, cada vez que tengo un sueño no le cierro la puerta, sino que se la abro, y también las ventanas, y todo lo que haga falta para conseguirlo. Por eso ahora estoy haciendo el doctorado y dando algunas clases en la universidad. Formaba parte de mi sueño… También el mudarme de lugar de residencia una y otra vez, con tal de aprender y seguir creciendo.

Si sigo desnudándome, ahora me veo en una difícil encrucijada. He conseguido muchas de las cosas por las que había soñado. Al menos las cosas materiales. Y necesito una renovación interior, un cambio de ropajes que no sé como afectará a mi vida. No me puedo quejar de mi vida porque es lo que siempre había soñado, pero… ¿qué me ocurre que siempre necesito más? Como dice el poema de Walt Whitman: “Hoy, antes del alba, subí a las colinas…”

Amiga, he ganado estas alturas sólo para seguir adelante… Pero te aseguro de que ese adelante está lleno de interrogantes, preguntas sin resolver, cosas que deberé aclarar en mi viaje a Los Ángeles. Allí, en solitario, divagaré hacia donde quiero seguir mi viaje infinito…

¿Quién soy? Es que amiga, tus interrogantes no son sencillos. Además, media humanidad lleva tras ellos desde el origen de los tiempos. Habría que releer a los clásicos para darnos cuenta de cuan inútil fue su búsqueda al intentar responder a esa pregunta. ¿Crees que nosotros lo vamos a conseguir? Creo que eso nos angustia a todos. Sin embargo yo he preferido cambiar el interrogante: yo que deseo ser un ser vivo consciente y despierto, ¿qué me pide el universo que haga? ¿Cuál es la intencionalidad, el propósito de mi existencia despierta?

¿Qué hay que buscar cuando se medita? Me preguntas… Esa sí que creo saberla: el discernimiento. Discernir lo que es correcto de lo que no lo es, discernir lo que es positivo, discernir lo que nos sirve realmente de lo que no sirve en ese nuestro particular “camino”. Tú practicas artes marciales. Y casi todas pretenden algo similiar: la perfección en el Do, en el camino. Cada una con sus técnicas pertinentes: Ai Ki Do, Tai Khon Do, etc… Cuando disciernes en ese tipo de artes, sientes la fuerza, y con esa fuerza interior que va creciendo dentro de ti, puedes manejar mejor las energías externas que pululan de un lado a otro. Y la inteligencia en acción, mediante el estudio, la meditación y el servicio, completan ese ciclo maravilloso llamado existencia. El Do, el camino, solo es posible si empezamos a caminar en él. Y la perfección que las Artes nos proporcionan, hacen de ese camino un lugar lleno de satisfacciones. Esa creo que es la finalidad de la meditación. Al meditar, te alejas de lo superfluo y te acercas a lo verdadero, a lo real. Y entonces, comprendes…

Lo importante no es llegar a la pura consciencia… Lo importante es comenzar su búsqueda, comenzar a caminar en ella, a discernir, a indagar cuales son los motivos por los que la Vida nos ha parido en este mundo. Llegará un día en que empezaremos a sentir esa vida dentro de nosotros y a comprender ese propósito… Y ese día maravilloso ocurrirá el milagro de la acción… De caminar ligero de equipaje pero lleno de buenos propósitos, para contigo, para con tu familia, para con tus amigos, para con el mundo… Ese día la muerte dejará de preocuparnos, porque estaremos excesivamente ocupados en la vida.

Espero amiga, y solo deseo esto, que mis palabras solo desencadenen cosas positivas en tu vida. Espero que sirvan de bálsamo, y no de tormento.

Por lo demás solo agradecerte el que sigas ahí. A veces pasan personas en tu vida que ya nunca puedes olvidar, aunque pase la distancia o el tiempo. Esos que siempre permanecen despiertos dentro de ti, esos son los imprescindibles. Así que me alegro de que tú siempre, de alguna u otra forma, permanecieras.

Un abrazo amiga.

(15-5-2006)

Encuentros

Estimado M,
Ayer paseaba por Roma,  la Ciudad Eterna, y se acercó misterioso un hombre anciano, con cara iluminada, vestido de negro y escondido tras una larga barba blanca. Parecia uno de esos ancianos de los tiempos. Se me quedó mirando fijamente y se sentó a mi lado. Me dijo en un italiano entendible: “Nosotros nos conocemos”. Yo contesté: “Quizás de otra vida”. Fue emocionante el encuentro. El anciano insistía en el casual encuentro y empezó a contarme historias lejanas, leyendas de otro tiempo en un italiano que yo mismo parecia entender. El encuentro me impactó. Quise abrazar al anciano de mirada tierna y tez profunda”…   (24-09-2006)

Estimado A.,

Nunca sabemos porqué ocurren las cosas. Hay algo que siempre se nos escapa. Cuando escuchaba la lectura de las cartas la verdad es que me parecían ridículas. Al menos en este tiempo, seis años después. Quizás en aquel tiempo tuvieron algún sentido y querían expresar algo. Seis años es toda una vida… Es casi el tiempo que llevo aquí luchando contra gigantes, dragones y mazmorras… No lo cambio por nada, pero estoy cansado, muy cansado… Antes de que tú pudieras entrar a esta casa y tuvieras llave y te diera toda la confianza del mundo habían pasado muchas cosas. Malos tiempos, mucho dolor que no viviste, mucha tristeza… El tono, que no quiere ser limosnero ni patético, tenía que ver con la vida. Ahora, en el cansancio de todo, sólo me apetece reírme un poco y estar bien… Necesito volver a cierta sencillez y tranquilidad…

Aprecio cuando estoy rodeado de gente buena y le doy toda mi confianza… Quizás eso tenga un precio, pero nadie dijo que vivir entre genios fuera fácil… ¿Dije genios? Sí, no lo dudes… La gente buena siempre es genial y sensata en el sentido amplio de la palabra. Genio viene de genial, de genialidad… Un genio es aquel que expresa de alguna forma algo de consciencia… Requiere cosas difíciles como algo de locura y libertad. De ahí derivan sus consecuencias, los ataques de los necios, la ruptura o conquista de una vida… El fluir inspirador de un genio no debe mancillarse por lo mediocre, ni rodearse de tedio o amargura. Debe aflorar hacia cuotas altas de inspiración… Debe sentir la fuerza creadora del devenir humano y convertirse en semidioses.

¿Por qué temes a la expresión? ¿Hasta cuando podrás sufrir las consecuencias de la vida vulgar? ¿Qué tardarás en asumir tu papel protagonista? ¿Cuándo darás rienda suelta a la libertad de sentirte superior a las circunstancias? Eres un hombre bueno, no tengo duda de ello. Y eres un ente creador. Tu genialidad fluye en todo lo que haces, pero debes utilizar la fuerza de tu inteligencia para darle forma y expresión. Siempre habrá dos caminos en la vida que podrás elegir. El tedio será el fácil, el cobarde, el perezoso. El genial será el valiente salto hacia la incertidumbre, hacia el sosiego, pero sobre todo, hacia la vida plena… Nunca dudes cual te conviene más. La duda siempre será tu peor enemiga…

Estimados C. y M.,

Uno nunca sabe si actúa sensatamente cuando se deja arrastrar por las sinrazones de la locura del otro lado o si, por el contrario, resulta ser un insensato por desafiar las leyes de lo normalmente aceptado. Sea como sea, lo importante, tal y como decía ayer C., es poder ser un mago que interactúa en cada momento sabiéndose lleno de fuerza, o al menos, sabiéndose dentro del halo de esa fuerza o corriente mayor…

Los Quijotes están destinados a vencer por el marco de la imprudencia a los terribles molinos de viento… No puede ser de otra forma para que el mundo avance, para que se transforme y la humanidad alcance su destino común. Los molinos de viento son terribles monstruos agazapados a su gigantesca figura, pasmados y anclados en el tiempo y en un espacio reducido, incapaces de mover un solo ápice de segundo. El Hidalgo avanza con su triste figura para arrebatar a la sinrazón una milésima de sensatez.

Un abrazo sentido,

Estimado M.,

Lo de tener o no tener ya no es angustia. Antes sí, hemos pasado dos años de fatalismo interior por esta causa, o mejor dicho, por no entender las causas primeras de no poder tener como antes teníamos, o al menos el no tener lo suficiente para hacer frente a una situación crítica como es la crisis mundial y del sector.

Lo hemos asumido como una enseñanza donde lo importante no consiste en tener o no tener, sino en la actitud que se tiene ante estas situaciones. Esa siempre ha sido nuestra gran enseñanza y ahora empezamos a asimilarla. Siempre la tuvimos muy integrada pero cuando las cosas van bien resulta fácil decir eso de “no soy mis cosas”. La prueba verdadera es cuando dejamos de tener de todo y empezamos a perderlo todo. Es en la dureza y en la crueldad de las cosas cuando nuestros sistemas filosóficos se ponen a prueba. También nuestra dignidad y aguante, nuestra verdadera fortaleza interior.

En mi caso personal ya no me molesta vivir así. Es lo que siempre he soñado, ser un ermitaño, vivir desapegado en la riqueza y en la pobreza, feliz y alegre. Ahora estoy en un estado parecido a eso. Y realmente es una especie de estado de gracia. Las fluctuaciones emocionales forman parte del juego de apegos y desapegos hasta que dejas de identificarte con ellas. Es entonces cuando la luz del alma nos atraviesa y conmueve. Es cuando empezamos a acercarnos a nosotros mismos, a nuestra esencia más pura.

Así que agradezco el envío de los dos libros. Es un gesto ridículo, pero muy importante. Desde un punto de vista psicológico, es como si después de que se quemaran tus propiedades más queridas o vieras pasar todo ese cúmulo de desgracias empresariales, alguien te diera un abrazo y te tranquilizara de alguna forma. Yo no tengo a ese alguien, al menos, cuando llego a casa, no hay nadie físicamente que me de ese abrazo. Son los gestos, por muy ridículos que sean, de los que estáis lejos, los que me dan confianza y valor. Son esas pequeñas cosas las que alivian, dentro del desastre y la soledad, la continua lucha contra los elementos. Y ahora que lo digo en voz alta, me pregunto si la calidad del abrigo ha sido suficiente, y en cuantos momentos imprescindibles no estuve ahí, como sí lo estuve en el pasado. Los años de supervivencia pura y dura me alejaron de las cosas importantes… Y es ahora, en la calma, alejado en las profundidades de las cosas, cuando supuro quietud y entendimiento. Es ahora cuando se empieza a gestar de nuevo las grandes cosas y la avaricia de ser de nuevo uno mismo.

Estimado Loco,

Sabes que mi hermana también está muy involucrada en política… y ella al igual que tú es una rebelde y aún con todos los desengaños sigue luchando…

A mí me resulta sorprendente ese desgaste personal, se puede reconducir esa energía  de rebeldía y amor por otros mares de entrega al bien común…creo que sois imprescindibles para que haya pequeñas mutaciones dentro del sistema, pero yo no puedo desprenderme de la sensación de injusticia que eso provoca en los que yo amo… saber que personas como vosotros, líderes silenciosos, sois la esperanza que sigue encendida, la utopía es el camino…

Estimada C.,

Qué bonitas palabras escribes… ¿sabes cual es el mayor problema al que nos enfrentamos? A la soledad más absoluta… si al menos encontráramos a uno o dos utópicos más en el camino capaces de acompañarnos en esta travesía en el desierto, quizás las fuerzas requeridas serían menos y el sacrificio compartido nos daría alas para seguir volando con mayor eficacia y fuerza… así que anímate al club de los poetas y que el amor se expanda dulce y amable…

Cosas del camino

Estimado M.,

Agradezco la  larga explicación nocturna. Lo que cuentas, y ya no hablo de Séneca, sino de ti, me preocupa. Cuando salimos de la cárcel teníamos un sueño y era el de dedicarnos a la vida interior, a reorganizar un poco eso que llamamos vínculos con lo esencial, despreciando, en todo caso, esas diez mil cosas de las que ahora hablamos y que se agolpan en nuestro presente. No deja de ser paradójico que esa fue mi obsesión profunda de aquel ya lejano entonces. Mi exilio a Andalucía perseguía precisamente esa concentración en las esencialidades del mundo del espíritu, no del espíritu epidérmico y enlatado que se destila como fantasía propia de modas y mejunjes, sino del otro espíritu, de ese que te estriñe y te conmueve con solo pensarlo, ese que implica, como decía el viejo adagio, de silencio, compromiso y de cierta capacidad para ser invisibles.

Séneca siempre fue una excusa y un vínculo, no te preocupes por eso. Liado como estás, a veces lo utilizo como excusa para contactar contigo o para mirarte más de cerca. Lo único que me preocupa de Séneca, sinceramente, es que nos hunda aún más en las diez mil cosas sin poder de escapatoria. De ahí mi obsesión no porque sobreviva, que lo hará, sino que lo haga inmácula y digna, es decir, sin deber nada a nadie. Esa dignidad es la que realmente me agobia y me obsesiona, y el orden que requiere Séneca pasa por finiquitar el pasado-aprendizaje y enraizarnos en el futuro-disfrute. El presente no es más que un puente hacia esos dos extremos que requiere templanza, trabajo, disciplina y solidez. Una vez saldadas las deudas, la libertad le dará alas para que siga su camino de servicio y se imponga el compromiso primero.

Mi vida sufre de nuevo de cierto paralelismo a la tuya. En mi caso me regodeo de ese estado casi eremítico en lo que respecta a la supervivencia pura y dura. Mi obsesión, en el plano más personal, sigue siendo también el de no deber nada a nadie. No es mucho lo que debo, ni siquiera la mitad de una décima parte del dinero con el que llegué desde Barcelona, pero lo siento como una derrota personal y necesito liberarme de ese sentimiento de culpa. Sea como sea, todo esto pasará con el debido respeto y aprendizaje. Entonces quedaremos con paz y calma en Los Asientos, no importa si estos están en el norte o en el sur, y volveremos a hablar de las cosas del camino que conducen a la inevitable Montaña…

Un abrazo sentido…

Estimada C.,

No deja de ser curioso que ayer, precisamente ayer, estuviera enganchado más de dos horas al teléfono hablando con mi vieja amiga X. sobre la misma cuestión. No sé si es el verano o la edad (a ella le dije que quizás andábamos saboreando las mieles de la crisis de los cuarenta), que la conversación giró en torno a lo mismo: una especie de pérdida de rumbo, de incertidumbre hacia el futuro, de falta de orientación. En mi caso, decía en voz alta, era voluntaria, porque estaba cansado de abordar siempre metas y propósitos difíciles y me apetecía fluir un poco con la nada. En su caso era extremadamente cierta la pérdida y la desorientación. ¿Qué hacer cuando uno se encuentra perdido en el camino? Lo cierto es que no se me ocurre más que parar un rato en su borde y mirar un mapa, el mapa. Y ese mapa siempre está dentro de nosotros, esperando un silencio o un momento de paz y calma para poder guiarnos. Hace un mes B. me invitó a un viaje a Lanzarote. Intuía que yo le podría ayudar a bucear en ese interior para ver qué camino de su vida tomar. Rechacé la invitación argumentando que nadie puede guiarnos en nuestro camino, sino que somos nosotros, en un acto de introspección y soledad, quienes debemos explorar en nuestro interior. B. se marchó sola. Así que como tú bien dices, hay que pararse y renegociar con la vida. Hemos llegado hasta aquí, esto es lo que hemos dado de sí. ¿Qué nos queda por hacer? ¿Qué planteamiento futuro debemos abordar? Sin duda, el mundo es un vasto campo de experiencia y no vamos a tener tiempo, a los que nos seduce la acción y el movimiento, de permanecer mucho tiempo parados. Hay mucho por hacer y la casa está sin barrer…

Estimada M.,

¿Crees que será la luna? Llevo también unos días terribles, y hoy han sido dos gotas, diría gotazas, que han colmado el poco vaso que me queda… Al menos tú tienes dos hijos que te motivan a seguir adelante. Pase lo que pase siempre pensarás en ellos incluso en esos momentos que ni siquiera tengas fuerza para mantener oxigenados los pulmones. Pero cuando no tienes nada, excepto propiedades absurdas y un millón de problemas, la verdad es que no sabes en qué o en quién pensar. La soledad, o al menos el sentimiento de soledad, en estos casos, no ayuda demasiado. Y en el amor todo parece volátil y provisional, sobre todo cuando depende de agendas y es más virtual que real. Ahora, cuando más necesitas abrazar a alguien con esa intensidad desmesurada y ves que a los únicos que puedes hacerlo es a esos cuatro conejos de ahí fuera, la soledad se vuelve vacío y el vacío angustia. Sin duda, a veces la vida real es excesivamente dura… Inclusive cuando intentamos evadirnos de la misma en lo virtual…

Se supone que tras leer tu carta debería animarte, decirte que la vida merece la pena y que todo pasará… Pero ya no somos tan jóvenes ni tan ingenuos y vemos todo lo que cuesta mantener este absurdo. Por eso entiendo a los que se agarran a esa epidérmica manía de creer en algo. Es su tabla de náufragos. Tabla a la que me niego, prefiriendo la deriva o el naufragio metafísico y real. En fin… como tú dices, paciencia mi niña… todo pasará… incluso el día de hoy en el que parece como si todo se hundiera… Al fin y al cabo todo es cuestión de paciencia. De sentirnos inamovibles incluso cuando el mayor de los terremotos o el más terrible de los huracanes desean movernos de nuestras posiciones más firmes. Tener un centro, permanecer en el centro, tiene sus propias contradicciones.

Pásalo bien en la playa. Creo que yo también debería irme a alguna playa… y perderme unos días…

Besitos y un abrazo de esos que se sienten y perduran…

Estimado M.,

Decíamos ayer… cuando el tiempo era otro y la calidad llenaba los momentos de bálsamo en formato de aullido o esperanza… Decíamos ayer antes de que la cantidad agolpara nuestras horas insensatas en quejas y egos… Decíamos ayer cuando la persona vencía al personaje en un acto de rebeldía cósmica…

Espero que estés bien, me preocupa la combinación de muerte y nacimiento. Muerte del hermano de M. y todo lo que eso haya removido en ti (también en mí, sin entender porqué, porque ni siquiera conocía a esa persona) y nacimiento de esta fundación. Créeme cuando te digo que ando preocupado por ti, aunque no lo manifieste más que con ciertos atisbos de rabia de un hijo que te quiere a pesar de los envites de los tiempos que corren. Y es una preocupación que nace de cierto conocimiento del M. humano, no del M. personaje que de nuevo resurge con fuerza y sed. No creas que me alejo del primero, sino del segundo, del cual no deseo saber nada, como bien sabes. Y por eso me cuesta encontrar el equilibrio justo ahora que las diez mil cosas se amontonan en tu vida de nuevo, paradójicamente, ahora que cada vez te alejas más de la prisión que te hizo hombre, como la mili antiguamente. Como hoy es ya sábado y andarás alejado de casi todo, me permitirás abusar de tu tiempo con este escrito sincero.

No te conté una anécdota. Estaba en Ayora (sur de Valencia) presentando un libro cuando al final del acto, a eso de media noche, me llamó un exconcejal del PSOE. Y me dijo textualmente, “joder, que se presente M.  en política, esto solo lo arregla un tío como M., si se presenta lo voto”. Le recordé que era del PSOE, y me dijo: “a la mierda el PSOE”. Pensé que se había vuelto loco. Luego reflexioné un poco y me di cuenta de que esto era sólo un reflejo oportuno de lo que realmente está pasando en España. Te la cuento como anécdota, porque me hizo gracia y me sacó alguna sonrisa maquiavélica.

Realmente me preocupa saber como, en boca de L., darías más espectáculo. Lo de la fundación está bien y la gente está entusiasmada. Pero sabes que la gente no está entusiasmada por cambiar la sociedad, por descubrir la quintaesencia de la sociedad civil. Están entusiasmados por tu figura, por tu magmática figura. Si te tiraras un peo en medio de una conferencia y dijeras que ese olorcito es el principio universal del Siendo la gente te creería y se pasaría media vida tirándose peos y buceando en su estupidez para descifrar lo que realmente quisiste decir.

De todas formas todo esto ha servido para definir algo en lo que siempre he insistido: una idea fuerza. Y la idea fuerza ya la tienes, son básicamente dos: siendo y sociedad civil. Y me alegra tu confianza en la sociedad civil. Tu fe, tu esperanza en la misma. Me alegra y me extraña al mismo tiempo. Ya que ambos siempre hemos creído en el fracaso no del Sistema en sí, sino de los componentes del mismo. Entonces, ¿cómo confiar el cambio a los que articulan día a día el Sistema? Me resulta paradójico. Pero al mismo tiempo me resulta un reto inquietante, esencial, sobre todo a estas alturas del curso en el que el cansancio se apodera de nosotros no por desidia o tedio, sino por simpatía hacia un Camino que cada vez se vuelve más oscuro y terrible.

Tenías razón cuando rechazaste el método asambleario para resolver los problemas del blog. Hoy, cuando he abierto mi correo y he visto cien mil correos que decían eso de cambiar una coma o poner un punto me ha entrado dolor de cabeza que ha hecho crecer la fiebre que arrastro desde hace ya un par de días. Un reflejo más del fracaso del hombre, de la sociedad civil. Creo que estoy perdiendo la fe en los principios básicos. Creo que se necesitan líderes, y no masa. Creo que la clave está en un liderazgo arrollador, fuerte, convincente. La masa… pues eso… para hacer pan… o para cambiar puntos y comas… con las mejores voluntades e intenciones, pero creo que no es tiempo de buena voluntad, contradiciendo a nuestro querido J. Es tiempo de rebeldía, es tiempo de revolverse y zarandear al otro a base gritos o lo que haga falta con tal de que despierte de su sonámbulo sueño.

La semana que viene estaré por Madrid el miércoles y el jueves. No sé si andarás por ahí… Quizás podamos vernos y darnos un abrazo sentido. Prometo estar callado y escuchar atento, porque me he perdido un par de capítulos que necesito comprender, si tu me lo permites, en aras de seguir profundizando en tu primera idea fuerza, el Siendo, para seguir entendiendo los postulados de tu segunda idea fuerza, la sociedad civil.

Sé qué estás cansado, pero ya no hay marcha atrás. Morirás arropado por la masa, y por los que te quieren. Ya no lo dudes. Larga vida entonces a la persona que mueve los hilos del personaje y larga vida al Siendo, eso es todo.

Un abrazo sentido…

J.

Pd. Agradezco que sigas ahí, paciente, en este baile de egos que se remueven en ese rango jerárquico absurdo. Agradezco tu paciencia y generosidad. El mismo día que me marché a California me llamaste cien veces para desearme buen viaje y preguntarme si necesitaba algo, yo o M. Aquel detalle de la única persona que ese día se preocupó por mi locura me llenó de calma, de paz. Sentí que en la vida, siempre hay alguien que nos arropa con sus alas, inclusive en lo invisible. Siempre hay alguien que nos quiere y nos protege. Inclusive en la soledad, siempre se manifiesta de alguna u otra forma el estado angélico. Único en el que, con la fiebre que reseca mis labios en estos momentos, puedo confiar.

Estimado T.

Estaba leyendo el diario de Mircea Eliade, en el capítulo que explica su encuentro con el glotón de Jung, tal y como él lo describe, en Ascona, en 1950. Me preguntaba, cuando lo hacía, qué cosas son las que nos impiden tener encuentros con hombres notables, qué cosas son las que nos amarran al tedio diario, prefiriendo llevar una vida muerta y ordinaria a una vida llena de experiencias únicas, reales, verdaderas. Me debato estos días sobre los periplos de estos últimos años. La verdad es que desde que decidí seguir eso que amablemente llamo “mi propósito”, desde que decidí seguir los pasos que el corazón vivo va marcando, todo se ha transformado mágicamente. Ser libres tiene un precio y lo pago gustoso, pero el querer ser aún más libres me cuestiona grandes interrogantes. Admito que la idea que me propones de vivir en Irlanda durante un tiempo me seduce tanto que me ha hecho tambalear los cimientos de esta vida sutil, tanto como cuando decidimos marcharnos a Escocia y empezar con ello una nueva vida. No quiero ir a Irlanda, o a cualquier lugar del mundo con la sensación de que ando huyendo de algo. Todo lo contrario, deseo viajar a cualquier parte del mundo con la sensación de ir en búsqueda de un propósito aún mayor. Supongo que de aquí a abril se habrá aclarado mi situación en todas esas cuestiones que aún andan un poco en el aire. Pero no deseo abandonar mis responsabilidades únicamente por una ciega acción. ¿Qué podrá más? ¿El deseo de aventura o el deseo de responsabilidad? ¿Se pueden conjugar ambos? Ayer estuve dos horas hablando con A. Insiste en que viaje a Alemania… Si ella supiera cuanto lo deseo… Seguramente lo haga a la vuelta de India… Siempre fui muy feliz en Alemania, pero noto que el asumir un estado de cosas supone doblegarte y renunciar a otras. No se puede tener todo en la vida, y esa experiencia, egoístamente hablando, ya la poseo.

No puedo evitar conmoverme ante todos los retos presentes y futuros… No puedo dejar de imaginar que quizás nuestras vidas algún día se asemejen a la de Eliade, y que por cosas de la vida, nos sentaremos junto a tipos como Jung cerca de Ascona o cualquier otro punto geográfico para discutir, como lo hicieron ambos, sobre cualquier cosa, inclusive la simbología sagrada del círculo representada en el mundo real de aquellos tiempos (1950) por los platillos volantes… Aunque, ahora que lo pienso, eso ya lo hacemos, y los hombres notables nos rodean por todas partes… ¿recuerdas?

Estimadas amigas,

Es mi deseo pediros disculpas por no haberos invitado a la inauguración de la biblioteca de Mesas de Guadalora. El motivo ha sido sencillo: tan solo soy un voluntario de la misma y por lo tanto no soy ni su director ni su responsable y sinceramente olvidé invitar a nadie, excepto a las personas que he visto estos días. Tampoco, como he escuchado, este voluntariado es una plataforma para vender libros. La afirmación es absurda y carece de fundamento, máxime cuando lo que hemos hecho ha sido regalarlos intentando fomentar con ello la lectura y la cultura en el pueblo. Mi único interés personal es que la biblioteca funcione y que los niños de Mesas tengan acceso a la cultura de primera mano. Además, como voluntario, mi interés es que existan muchos más voluntarios culturales, o por defecto, que se creen puestos de trabajo culturales, cuestión en la que espero vuestro apoyo. Como sabéis de sobra, no es mi intención ocupar dichos puestos sino fomentarlos en la medida de lo posible, ya que si bien es cierto que el sector de la albañilería debe sobrevivir a la crisis, también deben hacerlo otros sectores como la agricultura o la cultura.

Aprovecho para indicaros que en los próximos meses subirá el tono en las críticas políticas y supongo que esto durará un tiempo. Las razones son obvias, pero también es obvio que la crítica puede ser una herramienta de trabajo político, siempre que se haga sincera y constructivamente. Así, espero que las críticas siempre sean públicas, justificadas y constructivas con la única intención de fomentar la participación en la política activa de nuestros vecinos. Sabéis que odio la apuñalada trapera y por la espalda, de ahí que ante la confusión suscitada estos días, me atreva a dirigir públicamente esta misiva.

Esperando haber sido respetuoso en todo y esperando que podamos trabajar por el bien común…

Queridos Magos de Oriente y Occidente, del Mediodía y el Septentrión,

Mi deseo es universal, para todos los humanos que esparcidos por la faz de la tierra y los mares desean regresar a su verdadera patria, aquella que emerge del corazón.

Deseo que la estrella flamígera les guíe hasta su propósito, el propósito que los Magos conocen y sirven.

Que sean capaces de sentir la urgencia de actuar.

Que puedan proveerse de las siete herramientas que el Universo les ha otorgado para construir el mundo que anhelan.

Que la paz sea el cemento que aglutine las piedras del edificio universal.

Que el amor y la belleza adornen sus pedestales.

Que la fuerza sostenga con pilares irreductibles la bóveda celeste de sus vidas.

Que la sabiduría presida la construcción del templo humano y sea la guía que les lleve hacia el reino de la perennidad…

Queridos Reyes Magos,

¡Qué la Paz reine sobre la Tierra!

¡Que el Amor reine entre los hombres!

¡Qué la Alegría esté en sus corazones!
Y para mí… una única cosa: el recuerdo vivo de la llama violeta… ¡Das Veilchen!

Estimada M.,

¿Cómo no se puede estar enamorado de la vida? Siéntate un rato, cinco minutos, cierra los ojos y respira… Sólo por el hecho de respirar uno ya debería sentirse plenamente feliz… A lo largo de los millones de años de historia del universo… ¿Cuántas oportunidades vitales tendrás para hacer ese simple ejercicio? Las dificultades de la vida están ahí, pero no son la vida… es como cuando vas de excursión y te tropiezas una y otra vez con piedras, te arañas con zarzamoras, te caes por barrancos… A veces todo eso es por imprudencia, por falta de atención, por cansancio, porque te gusta el riesgo, por, por, por… Ahora imagínate que empiezas a caminar por el mismo camino pero desde la sencillez, sin prisas, disfrutando del paisaje y parándote cada vez que te sientes cansada y abatida… ¿Llueve? Refúgiate… ¿Hace tormenta y frío? Abrígate… no tenemos por qué sufrir… La vida es un regalo único y eso merece amor…

Estimada amiga,

Salí ayer a eso de las cinco de la tarde dirección ninguna parte. Pensaba parar el coche allí donde dieran las doce de la noche para celebrar la misa del gallo… y me dieron las doce en un pueblecito de Granada, muy cerca de Murcia. No cené nada, como es costumbre en mí en la nochebuena y tras la misa dormí en el coche en la cuneta de alguna carretera mojada por la lluvia y el frío. A veces me gusta ser radical en la maravillosa noche de Navidad… Hoy llegué hace un par de horas a mi casa y antes de seguir con las locuras me dispongo a contestar correos atrasados, por eso de que la Navidad hay que pasarla entre los seres queridos…

Claro que mis aventuras, leyéndote a ti, no tienen nada que ver con las tuyas… ¿Cuándo vas a escribir un libro para Séneca relatando tu intramundo? Me parece alucinante tu historia… Ya algo había leído en prensa cuando me escribiste por primera vez y quise averiguar (curiosidad de antropólogo) qué era eso de E.… Así que tú historia me parece increíble y creo que debería relatarse en un libro… ¿te animas? Ya que soy editor… aprovechemos las sinergias… Sobre todo me encanta tu parte crítica, con la que coincido, sobre el hombre blanco que va a África a no sé qué de desarrollo… en fin… hablaremos de este tema con calma pues me apasiona…

Perdona que haya tardado tanto en escribirte pero estas fechas son terribles, y basta que desconecte un par de días de Internet para que la vorágine de mails empiecen a acumularse uno tras otro… A veces tardo semanas o meses enteros en ponerme al día, si es que algún día lo consigo… No te asustes si ves que a veces tardo más de la cuenta… Soy de la vieja escuela, de esos que recibían cartas escritas a mano y las contestaba acompañadas de perfumes, inciensos y recuerdos varios… A veces quiero meter el incienso en estos fríos píxeles, pero es algo que no consigo…

Agradezco enormemente tus indicaciones sobre el terreno, sobre África. Sé que es otro planeta, he hecho varias incursiones y no tiene nada que ver con el resto del mundo. Algo parecido ocurre en la Asia profunda, otros mundos… Por eso deseo precipitarme a lo locura de atravesar África. Motivos tengo muchos, pero el principal, una curiosidad antropológica que aprovecharía para mi tesis doctoral. Lo del tiempo tienes razón, es mejor no hacer planes… Tengo un coche de cinco años, semi nuevo pero con más de 300 mil kilómetros a sus espaldas (he recorrido con él varias veces Europa y Marruecos). Supongo que no serviría porque no es furgoneta ni 4×4 (Toyota Prius, un híbrido)… Eso sería lo primero que tendría que mirar, a no ser que me fuera a lo bestia y buscando siempre rutas semi-seguras… ¿Qué se puede tardar en recorrer a toda leche África? ¿Uno, dos meses, más quizás? Eso es algo que debería mirar… ¿Qué países? A falta de profundizar mejor, empezaría desde Córdoba por Marruecos que ya conozco bajando hacia Mauritania, Mali, Níger, Nigeria, Camerún, Congo, Angola, Namibia y Sudáfrica. Desde allí, hacia arriba de nuevo por Mozambique, Tanzania, Kenia, Etiopía, Sudán, Egipto, Libia, Argelia y de nuevo Marruecos. En fin, sigo trabajando en el viaje interior para luego plasmarlo sobre el papel… He conocido a un par de locos que llevan diez años dando la vuelta al mundo en su furgoneta. Pasaron por África y escribieron un libro relatando la aventura… Al parecer hay muchos así, unos que recorren el mundo en coche, otros en bici, otros en moto, otros andando, otros en patinete… vamos, que no soy el único loco… También tengo que pensar si hacerlo solo o acompañado… pero… ¿dónde encontrar a alguien igual de insensato que yo?

El viaje africano en coche es algo que llevo pensando muchos años… Así que tengo que hacerlo porque es algo que ya está escrito y relatado en el guión vital de este menda…
Besos y seguimos…

Extraterrestres

Zarzuela de la Sierra, a 15 de enero de 2007.
Estimado Ignacio,
Estaba releyendo tu carta transufológica al tal Moisés Garrido y no he podido más que pensar un instante profundo sobre la Elusividad Cósmica. Esa palabra es clave para entender un fenómeno que pocos perciben desde los misterios angostos del alma: ¿de donde surge tanta criatura humana en los últimos cincuenta años? Si hacemos cuentas de la vieja, los cálculos me fallan, porque dime, ¿de qué clase de sala de espera han salido tantas almas de repente y a la vez? Sin duda algo grande ocurre en la Tierra para clamar tanta atención. Algo gordo que llama la atención no sólo a nuestros vecinos galácticos más próximos, sino a todo buen vecino lejano que deambula y subyace por toda la magistral galaxia.
Ahí está la clave amigo: elusividad cósmica. Los marcianitos verdes somos tú y yo, y todos aquellos avatares venidos desde la profundidad del cosmos para encarnarse en esta hermosa Gaia de vida perenne que reclama un cambio asombroso. Dicen los de la Convergencia Armónica que ese cambio, vibracional, se entiende, acaecerá sobre el 2012. En este universo que se perfila como un Proceso, tal y como era descrito de forma asombrosa a los hijos de la Ballena, no puede ser de otra manera. Estamos aquí tan juntos y revueltos porque hemos venido de los confines de la galaxia a probar suerte en esta selectividad cósmica. Ignacio será de Orión y Javier de Sirio, por decir algo, y todos los extraterrestres que estamos invadiendo la Tierra sentimos y percibimos que así es, porque así debe ser. Formamos parte de un Plan increíble, de un Propósito que se escapa a nuestras inquietudes, el Propósito que los Maestros conocen y sirven, como dicen algunos. De ahí nuestra increíble creencia y fijación en lo que reluce más allá de nuestra atmósfera, porque el mundo ufológico exterior no es más que un reflejo de nuestra naturaleza extraterrestre. Somos nosotros, amigos, los que formamos parte de esa cuadrilla cortafuegos que venimos para auxiliar a esta intramunda humanidad. Es la hora, según el Rolex cósmico, de saber quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.
¿Acaso tú mismo no te has sentido completamente extraterrestre alguna vez? ¿Nos ha mirado con nostalgia ese cielo estrellado sin saber de dónde surgía esa melancolía y aflicción? No somos contactados amigos, somos nosotros los que contactamos con la humanidad para darles y ofrecerles la nueva buena. Formamos parte de la avanzadilla, de esos que aplanan el terreno para que las grandes almas puedan caminar libres por los caminos trazados.

Por lo demás, quedo a tu servicio y disposición. Un abrazo sentido de este menda extraterrestre.

(Foto: Ignacio Darnaude Rojas-Marcos, autor de “Elusividad Cósmica”, Editorial Nous. http://www.ignaciodarnaude.com/ )

Carta a M.

Estimada M.,

Me alegra tu reflexión. Y también me alegra que hayas leído ese texto que quizá fue escrito para ti. Las buenas bisagras son la amistad, que son las que soportan el peso de todo cuanto ocurre en la interacción entre los individuos. Y como humanos, siempre andamos cerrando y abriendo puertas. Veo tu proceso doloroso y me hago muchos interrogantes. Desde un punto de vista humano y también, si me lo permites, desde un punto de vista espiritual. Comprendo tu dolor, tu rencor, tu soledad. La compasión, que es el arte de sentirte uno con el otro, forma parte de todo aprendizaje. Y cuando lo practico contigo me interrogo sobre qué haría en tus circunstancias. Desde hace tiempo creo en el coraje del ser humano. Si tuviera una varita mágica y pudiera regalarte una casita con servicio de atención 24 horas para ti, tendría la sensación de que estaría poniendo un parche en tu vida para tapar un serio problema. Y ese serio problema es lo que hay que mirar y remirar para detectar su fuente y extirparlo de una vez por todas, con coraje. Y ahí sólo puedes entrar tú y ahí estás sola ante el peligro de saberte quién eres, porqué estás aquí y hacia donde debes conducir tu vida.

Sin que sirva de receta, debes tranquilizarte y analizar todo lo que te ha ocurrido en los últimos tiempos. Sin culpar a nadie. Sin culpar a L., a tu madre, a tu padre, a Y., sin culparte a ti misma sobre todo lo que ocurre. No busques más culpables y empieza a vibrar en una nueva energía. Vibra con un nuevo pensamiento. Creo haber mencionado aquello cuando nos vimos. Escribir un libro como forma de reconciliación sobre todo contigo misma, y no como forma de venganza. Describir las causas como un explorador que se observa desde la distancia, pero sin emitir ningún tipo de juicios. Simplemente desde el amor profundo hacia todo y hacia todos.

Sólo puedo ayudarte con buenas palabras, como dice L., quizás porque no tenga otra forma de hacerlo. Con buenas palabras y ayudándote, si es tu deseo y tal y como ya estamos haciendo con Carlos Alberola, una persona que tiene un problema parecido al tuyo y decidió escribir un libro para contar su historia, un libro que pretendemos editar. Ya te dije que nosotros éramos una editorial modesta pero puedo ayudarte a que una editorial grande como Planeta se interese por tu libro y te pague unos buenos royalties y todo sea un éxito.

Ya sé que esto no será la solución a tus problemas, pero puede ser un buen inicio. En vez de estar solicitando ayuda porque te estás ahogando, empezarás a remar hacia un propósito y entonces quiero pensar que pronto encontrarás tu propia isla. El tiempo juega a tu favor. Tranquilízate. No importa si pierdes ese pisito. Habrá otros, incluso mejores. Enciérrate tres semanas, o las que necesites, obsesionada con una sola idea. Trabaja, trabaja, trabaja, y lo demás, te lo aseguro, vendrá por añadidura.

Estoy en Barcelona pero me marcho pronto. Cuando tengas tu primer capítulo escrito prometo venir personalmente a recogerlo. No se me ocurre otra forma de ayudarte…

Besitos muchos…

Mi querida L.,

Todo es difícil, muy difícil. No quiero engañarte, y sobre todo, no quiero hacerte daño. Y he descubierto que no quiero hacer esas cosas porque realmente me importas, me pareces una excelente persona y creo que mereces el mayor de los respetos y consideración. Ese es el motivo real por el que no volví a V. Aparentemente hubiera sido muy bonito volver, ir a Silos, enamorarnos y abrazarnos y todo eso… Pero he descubierto que no estoy preparado, que aún tengo sentimientos en mi corazón que debo pulir, olvidar, despejar. No puedo seguir arrastrando a nadie más en mis norias afectivas, y tampoco puedo seguir culpando a nadie más de mis problemas emocionales. Si no me hubieras importado, créeme, hubiera ido contigo a Silos, pero ese acto hubiera sido un acto egoísta por mi parte y francamente terrible. Me dio pánico verte en V. porque descubrí lo fácil que me hubiera resultado enamorarme de ti.
Reflexioné mucho en G. y me vacié por dentro, descubriendo todas las heridas abiertas y aún no cicatrizadas. Lo siento L., pero no podía pasear contigo, enamorarme de ti, al mismo tiempo que seguía pensando en todas esas aventuras recientes que aún no han sido cicatrizadas. Aunque te duela escucharlo y aunque te duela todo lo que ha pasado, creo que he sido y soy honesto y creo que te debo esa honestidad. Es mejor hacer bien las cosas, de forma suave, sin exigencias, sin limitaciones, sin apropiarnos por asalto de la vida del otro. A veces es mejor estar dolidos que dormidos, y yo te prefiero dolida pero despierta, porque nunca se sabe cuan milagrosa puede resultar la vida. Soy un truhán de moral despiadada, y tú no te mereces un truhán en tu vida. Y yo, como buen pirata, seguiré navegando por los mares del sur…

Besitos y cuídate…

Estimado M.,

Estoy sereno, ha dejado de preocuparme la situación y creo que de alguna forma la he trascendido, al menos en lo que respecta a la experiencia vital. El precepto filosófico por excelencia es ese “todo está bien”, porque todo lo que ocurre en el universo es a expensas de unas causas primeras que nunca logramos entender porque andamos anclados a la realidad de la manifestación y el maya. Así que esto que me ocurre, incluso lo que ocurrió ayer en la gasolinera, responde a un “propósito” que la mayoría de las veces ignoramos. ¿Podríamos ignorar que las estrellas que se veían desde A Cerca giraban unas sobre otras en torno a un núcleo que no podíamos ver pero sí intuir? Y es en esa intuición donde nos inclinamos a pensar que efectivamente, todo está bien. Las estrellas no se caen del cielo y sus observadores tienen la oportunidad de maravillarse a expensas de las circunstancias exteriores de cada uno… Sólo deben importarnos las perspectivas desde el mundo real, esa frase tan gurdjieffana que pretende expresar una verdad que siempre ignoramos. Lo de estar bien o mal externamente forma parte de la originalidad de cada uno, y eso no necesita ningún cambio. Es tan sólo producto de una ilusión que nunca llegamos a entender ni controlar. El verdadero cambio es interior, porque es desde el interior desde donde transformamos la vida real. ¿Y cual es la vida real? Aquella que nos conduce a cada instante hacia nuestro propósito vital y nos aleja de las confusiones y las reacciones del mundo externo. Sin lucha no hay cambio, no hay progreso ni resultado. Y si miramos al espejo de nuestras vidas, vemos con asombro como algunos hábitos se han instalado de tal forma que nos han convencido que eso que vemos es realmente lo bueno, cuando, aunque nos parezca increíble, eso que vemos es siempre nuestro peor enemigo. Siguiendo con G., podríamos sentenciar eso de que la vida es real sólo cuando “yo soy”… La eterna diferencia entre la moral del guerrero y la moral del esclavo… Y esclavo es aquel que se deja guiar y aconsejar por las circunstancias externas: el rey que cree ser rey y el pobre que cree ser pobre. Una cómoda pero pobre expresión de todo cuanto no somos.

Un abrazo y disfruta de lo aparente…

« Older entries § Newer entries »