Epistolas

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Estimado L.,

Me gustó mucho esa frase que también me hizo pensar: quiero ser peregrino, no vagabundo. Cuando has pasado muchas horas trabajando con vagabundos (he llegado a dormir con ellos cuando hice las prácticas de mi primera carrera) te das cuenta de lo fácil que resulta que la vida te arrastre a ese mundo. Y no me refiero a la indigencia física, sino a la moral, que es la peor de las indigencias. Ser pobre de espíritu es mucho peor que ser pobre de materia a pesar de las bienaventuranzas. Lo primero ni siquiera nos acerca a eso que vagamente llamamos humanidad. De ahí la importancia, en algún momento de nuestras vidas, de poder trascender nuestras miserias y albergar algún tipo de esperanza en el género humano, que a fin de cuentas, es el nuestro, aunque muchos lo hayamos olvidado.

Es bueno estar alertas para no caer en la tentación de la indigencia humana y moral. Es bueno estar despiertos para no terminar nuestros días de forma miserable, quizás rodeados de falsos idólatras y cientos de palacios, pero completamente solos y vacíos. Sin nada de valor que otorgar al mundo y los nuestros.

Sabes que te he escrito estas cosas desde el cariño y el respeto, y con ganas de que tu carrera vaya creciendo no solo hacia lo ancho, sino también en la vértical que hos ha de llevar a otros vuelos y visiones. Admiro tu sensatez y libertad y deseo que sigas siendo así: un alma libre.

Lo de pensar en las ballenas o en los etíopes es solo una forma de aproximarnos a ese otro mundo que a veces se nos escapa y que está más allá de nosotros mismos. Es solo una forma de sentir en la piel nuestra algún tipo de sensibilidad hacia el mundo que nos rodea. Ese mundo en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

Tú eres un buen escritor, no te preocupes por eso. Nuestro reto, a partir de los bienes raíces que la vida nos ha dado como apoyos, siempre será ser buenas personas. Y en nuestro espíritu libre siempre estará el deseo de ser mejores.
Felicidades de corazón por el espectáculo. Que la fiesta continue… y nos vemos en unos días en el Caribe…

Un abrazo sentido,

J.

Estimado Fernando,

Gracias de corazón… todo un detalle… hermosa la reseña que has escrito en el periódico y que da más vida a tan sospechoso libro editado en Séneca (Escrito en un libro)

Agradezco también la gestión del piso en Madrid. ¿Cómo, cuanto?

Pues teniendo en cuenta que hace unos años vivía como un marqués en una granja de caballos de más de dos mil hectáreas en el norte de Alemania, que hasta hace unos meses vivía entre embajadas y embajadores en lo más selecto del barrio de Salamanca, que príncipes y princesas me ofrecen vivir en otros palacios, en fincas gigantes que tardaría días en recorrer a pie, y que no deseo regresar pro tempore a mi bonita casa cordobesa de más de cuatrocientos metros de cristal diseñada con el más puro de los números áureos y que lo que deseo, al menos hasta que pase la crisis, es vivir como lo hacía cuando dormía en el desierto del Gobi, o en la sabana etíope, o en las selvas de la India, o en la frías tierras del norte de Escocia entre pruebas iniciáticas, monasterios y vida eremítica, pues algún término medio, como el Buda, pero más tirando a choza que a palacio, por lo de la crisis.

Si no hay muebles no me importa, porque un monje-guerrero se apaña con una mesita y una cama de paja. Decir “algo que no sea muy caro” suena a perogrullada tal y como están los tiempos, que los que malvivimos de la cultura andamos como monjes mendicantes, aunque pasado mañana me marche invitado a “La Romana” con la jet de la más selecta República Dominicana, y a la vuelta sólo tenga ganas de vomitar y vivir en la calle ante tanta irracional cordura. 

En fin… ¿habrá algo para un príncipe de la luz, pero con ganas de vivir un tiempo entre las taoístas tinieblas, las puertas de todo misterio?

un abrazo sentido y gracias de corazón… 

Querido Otro Loco,

claro que no me marcho, claro que no me voy. Bueno, algo de mí se va, pero no todo. De esta tierra eran mis abuelos y mis padres y mis ancestros. Quería romper con ese hechizo generacional, devolver cierto orgullo de raza, cierta recompensa por tanto sufrimiento. No sé si rompí el hechizo. Realmente no lo sé. Pero tierra adentro, allá donde los gusanos suelen hacer de las suyas, algunos habrán notado ya que algo ha cambiado en esta tierra. Sembramos semillas, creamos poesía, recitamos versos, escribimos novelas y ahí están, para la memoria colectiva de esta nuestra gente. Soy un peregrino, quizás, como tú dices, mi viaje era de ida y vuelta, y quizás ya ha llegado el tiempo de ir a otra parte, a cual feriante, para seguir dando espectáculo. Así somos los gitanos, almas libres.

En todo caso, como digo, no me marcho, la vida casi me arrastra fuera, a otra parte… Algún día con calma te contaré el doble sentimiento que tengo, uno de agradecimiento, otro de rabia… pero eso será otro día…
Y volveré, claro que volveré, siempre volveré, y nos veremos y charlaremos…
Siempre eché un poco de menos el poder tener una vida normal. El ir por las tardes a correr o ir en bici… Pensaba en ti cuando pensaba esas cosas… Pero la vida siempre me lleva de un lado para otro… Y me ha sido imposible echar raíces en este lugar… Quizás ese sea mi drástico destino…
Luego también me dolió el no haber podido ir a la presentación… Y luego pensé que era una especie de maldición, porque no fui a la primera ni a las siguientes… Algún día romperemos el hechizo, porque cuando tengamos sesenta y setenta años seguiremos presentando más libros… ya lo verás… Es nuestro destino… Y lo haremos…

un abrazo sentido… y gracias de corazón por estar ahí…

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De: R.
Enviado el: viernes, 20 de enero de 2012 23:52
Para: javier.leon@editorialseneca.es
Asunto: Otro loco…

Estimado amigo Javier, por lo que puedo seguir desde la distancia que marca tu blog, parece ser que donas tu hermosa vivienda a los carroñeros que tan bien alimentados andan en estos tiempos. Por cierto, deberían ser más prudentes en la ingesta bulímica, no sea que, llegado el colmo del estómago, revienten por no poderle dar cabida entre las esqueléticas formas de una sociedad hambrienta y agonizante. Y esa donación, o quizá sea mejor decir dación, que parece ser que es el verbo que en estos últimos años se utiliza para legalizar el verbo robar, al menos te permitirá recuperar esa libertad que te oxigene para recuperarte del esfuerzo y poder seguir el camino. Y, ahora, descargado del lastre que te aprisionaba, volverás a remontar vuelo en tu incansable búsqueda de El Dorado.

Amigo Javier, nuestra relación no ha ido más allá del cruce de unas cuantas palabras para hablar de todo y de nada. A pesar de ello, creo que he logrado captar tu esencia para dar respuesta a ese comportamiento que algunos tachan de extraño y que yo subrayo de valiente. Desde que te conocí, siempre supe que cada día que pasaras aquí en Hornachuelos sería un acercamiento a tu marcha. Tus sentimientos no son esclavos del apego y tu alma es errante. Siempre estarás dejando atrás historias de vida para dar cabida a otras nuevas.

Parece ser que tu etapa aquí, en el Sur, en Hornachuelos, llega a su culmen. Es posible que tú y yo no volvamos a vernos. Y, es por ello, por lo que te escribo estas letras para transmitirte, antes de que pudiera romperse definitivamente la comunicación entre nosotros, que tus locuras me han permitido ser un poquito más feliz; que a Hornachuelos has traído un soplo de aire fresco que muchos falsos alquimistas melojos no supieron encontrar; que has generado una energía positiva que ya nunca se podrá destruir.

Amigo Javier, no te voy a ocultar el sentimiento de desasosiego que me provoca tu marcha, seguramente porque yo soy mínimamente parecido a ti y en muchos momentos me he sentido identificado contigo. No te digo adiós, es muy probable que en tu extenso vocabulario no existan palabras que implican la derrota del punto y final, simplemente hasta pronto…el destino es caprichoso y no debemos descartar que algún día nos volvamos a cruzar vagando por el camino a la búsqueda de El Dorado.

Perdón, no puedo dejar en el olvido un reproche que como un tatuaje llevo gravado en el ego. Ambos compartimos la filosofía de que la literatura debe salir de la solemnidad de bibliotecas y foros de erudición para mostrarse bajo la lona del circo, dando espectáculo. Y, ése, ha sido mi propósito. Y no te voy a negar que me hubiera gustado haberte podido mostrar alguna de mis tantas actuaciones de payaso para disfrutarlas juntos. Aún puedo recordar las caras de pavor cuando en la presentación de mi libro, en La Carlota, les predije a varios del público su próxima fecha de muerte. Sé que a una chica en concreto le llegué a ocasionar excesiva presión emocional, pero también sé que les supe transmitir que La Maldición.. es un terror psicológico como el que ellos sintieron esa noche durante más de cuarenta y cinco minutos en los que, a pesar de no creerse mis predicciones, jugaron en su imaginación con la posibilidad de que sí pudiera ocurrir. Días después, me llegaron noticias de que a muchos carloteños les había dado rabia no asistir a la presentación.

Amigo Javier, seguiré escribiendo y divirtiéndome sin buscar otras pretensiones, salvo la de divertirme con la palabra.

Un enorme abrazo, y como tú dices, que sea muy sentido.

R.

Estimado Eme,
Ayer te vi en ese programa rancio y casposo donde participas… sentía curiosidad por lo que decías sobre el caso Garzón…
Ahora resulta que te has convertido en el más legal de los legales… Solo te faltó decir que el Sistema funciona y que los jueces son unos santos del copón… Parece que ya olvidamos lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará si no se habla un poquitín más claro.
La verdad es que la deriva en la que estás al menos sirve para que otros se mareen.
Pero claro, todo esto son solo visiones, como me dijiste la última vez. La visión de los ciento cincuenta pelotas que te acompañan, sin criterio ni fundamento, supongo que siempre será más conveniente… Porque supongo que se trata de eso, ¿no? Arrimarse o venderse por cuatro duros a lo más conveniente…
Te has vendio’ macho… Al Sistema, y en mayúsculas…
Patético…
Eres un eme de marica… o de mariquita, mejor… 

Carpe Diem

Estimado L.,
tras pasar la noche y el día de reyes con M., su siempre inspiración me sirvió para hacer un fugaz viaje hasta Madrid y reconciliarme con la vida, la bella vida. Con ese acto renunciaba definitivamente al pasado, el cual había estado unos meses luchando hasta la muerte por volver, y renunciaba también a la vida palaciega que me ofrecía. Me sentí en cierta forma algo libre. Me reencontré con cierta esencia de libertad.
Días más tarde, reflexionaba sobre el futuro. Y el futuro se presenta como una tabla rasa en la que cada día podemos dibujar un paisaje diferente, distinto. La reflexión y la conclusión me llevó a que esta mañana diera en dación en pago mi casa al banco.
En lo espiritual no ha sido una decisión dura. Renunciar a los apegos, a las cosas materiales es algo que aprendí hace ya algún tiempo cuando, por cosas del camino, descubrí que lo más preciado que tenemos siempre es la frágil y volatil vida que respiramos cada día. Así que en cierta forma me siento de nuevo doblemente liberado, porque realmente no he perdido nada que valga la pena excepto el esfuerzo material de la mitad de esta existencia, y a cambio creo que he ganado mucho. Especialmente en valentía, dignidad, libertad y honor. Especialmente en la oportunidad de reinventarme de nuevo, ahora empezando de cero. 
Así que nuestro querido carpe diem se refleja con cierta profundidad en estos días de decisiones duras pero decididas. Un momento difícil pero que asumo con cierta tranquilidad interior, dando largos paseos por la campiña, por el monte, pero sobre todo, por las oquedades del interior. 
A partir de mi vuelta de República Dominicana empezaré a buscar un nuevo lugar. Quién sabe, quizás en el norte de España. No descarto Cantabria, Galicia, pero sobre todo, Asturias. 
M. me ofrece algún lugar en Galicia. Lo valoraré… Pero Asturias parece la más ideonea. Estoy algo cansado de este viaje por tierras del sur, o mejor dicho, de las cosas que han pasado en esta hermosa tierra a la que le estoy agradecido por todo lo que me ha dado y enseñado. Han sido cinco años llenos de experiencias increíbles. Ahora necesito viajar de nuevo hacia el septentrión y renacer en una nueva tierra, en aquella tierra prometida que los utópicos de todos los tiempos buscaban sin parar. 
Ya te contaré a la vuelta del Caribe. Mientras, seguiré paseando con la grata compañía de Cioran y Schopenhauer, los cuales me acompañan en las lecturas a media tarde. 
un abrazo sentido…
J. 
(Foto: contemplando mi casa desde la distancia. Cuando entre la muerte y nosotros ya nada se interpone, lo único que nos queda es vivir profundamente nuestras vidas).
Estimado M.,
Tu empeño anti-euro me recuerda a la anécdota que contabas de tu abuelo cuando seguía empeñado en llevar la diligencia contra los avances del ferrocarril y el coche de motor… Seguimos en los mismos patrones familiares, llevando la herejía hacia el pasado y no hacia el futuro… Sigo pensando que el problema no es el Euro… Pero resulta escabrosamente más sencillo arremeter contra él… ¿Por qué nadie habla de la deuda, de esa manía nuestra de crecer y crecer y tener no una sino siete casas y no uno sino siete coches? ¿Por qué nadie habla de la satisfacción de invertir en las cosas intangibles dejando de un lado lo tangible?
Y hablando de fuentes… Mis fuentes cercanas dicen que el Euro es un proyecto de futuro que debería seguir creciendo para algún día, quizás en 200 o 300 años llegar a la Moneda Única Mundial(MUN). Mis fuentes cercanas dicen que si fracasa el Euro, esos planes se retrasarán otros 100 o 200 años más… La lógica dice que los pueblos deben ahondar en la paz, y que para ello deben buscar sus semejanzas y ahondar en ellas… ¿La peseta? ¿qué es eso? Es como si alguien me habla de las diligencias del lejano oeste… bonitas y románticas, pero que nadie cogería para hacer un viaje largo…
un abrazo sentido…

Estimado M,

Y ya puestos a volver a las cavernas, ¿por qué no volvemos al maravedí o al real o al óbolo o al ochentín o a la onza? Quién mira al pasado atrae al pasado y deja poco margen para imaginar un futuro diferente y mejor. La peseta, además de tener un nombre hortera y trasnochado es igual en Bilbao, Barcelona, Cáceres o Linares y no pasa nada, aunque en Linares cuando tomes una cerveza te regalen por un euro una tapa y en Barcelona la tapa y la cerveza te cuesten seis euros. Lo mismo pasa en Europa, pero echamos la culpa al Euro porque es más fácil y más tangible que echársela a nosotros mismos, a nuestra avaricia por acumular y endeudarnos y vivir a tutti pleni a costa de los créditos que ya no podemos pagar…

La parcela donde vivo ahora me costó cien mil euros que pagué con mis ahorros-especulativos-inmobiliarios que traía de Barcelona. Ahora por poco menos compras una calle más arriba cuatro parcelas igual de grandes y mucho mejor acondicionadas. Cuando llegué de Barcelona tenía doscientos mil euros de ahorro y cinco años más tarde tengo una deuda de cuatrocientos mil euros. No sé si la culpa la tiene el euro o no, pero joder qué ganas tengo de vender y comprar de nuevo y volver a empezar y esperar tranquilo a que pase todo esto… El problema es que ahora no puedo… antes sí… El problema no es del euro, sino de esa manía nuestra de crecer sin equilibrio, sin mesura, sin orden. La naturaleza crece en cierta armonía, el hombre, lo humano, ha roto ese ciclo vital donde lo moderado, la justa mesura, es causa y efecto de un plan mayor.

un abrazo…

(Foto: Pintando la entrada de la casa para que esté bonita para el encuentro del fin de semana. Contestaba así a un artículo sobre la “necesaria” vuelta a la peseta para resolver nuestros males económicos. Lo que hay que hacer es volver a la sensatez, y no a la peseta. En todo caso, promover la Moneda Única Mundial o MUM)

Querido Luis,

acabo de leer tu libro epistolar con Mario… La verdad es que es un libro muy íntimo y profundo, con grandes enseñanzas de la vida, de los miedos, de la amistad, del supremo bien que es el compartir… Un libro generoso y auténtico, un libro tremendo, si me permites la expresión.

Debo reconocer que me ha removido mucho. Especialmente porque tus procesos los pude vivir y compartir en un trozo importante de tu vida. Lo llamabas el “Cruce del Estrecho”… Y admito que ambos, cada uno en su nivel y a su estilo, andábamos cruzando ese estrecho.

En mi caso la otra orilla estaba a cinco años de distancia, además con marejada y tempestades que han perturbado mucho la trayectoria. Ni siquiera sé, ahora que miro todo con cierta distancia, si la he alcanzado del todo. Pero lo que sí es cierto es que ambos hemos avanzado, y mucho, en todo ese proceso…

Y cuando leía tus páginas y recordaba las anécdotas que en ellas se mencionan y que compartimos en muchos momentos entrañables, me pregunto que sentido tuvo todo aquello.

Hablamos insistentemente entre diferenciar una idea romántica de otra rentable. Fíjate como es la vida, que al final perduró lo primero sobre lo segundo. La empresa nunca fue rentable, pero siempre fue romántica y quizás por ello, por esa fuerza que intervenía desde otros planos alejados a la razón del balance y la lógica del cash flow haya podido sobrevivir en unos tiempos sin duda difíciles. Esa idea me conmueve y me lleva a la conclusión de siempre: solo lo que hacemos con el corazón termina venciendo.

Cinco años han servido para atestiguar que realmente es así. Y eso vale en todos los campos de nuestra vida: en la familia, en el amor, en la amistad, en el trabajo, en la intimidad, en nuestra interrelación con el mundo… Sólo lo que hacemos desde el corazón tiene vistas de triunfar. Por eso querido Luis, Séneca sigue existiendo, nuestra amistad sigue existiendo y todo lo importante en nuestras vidas sigue existiendo. El resto, lo demás, va cayendo poco a poco, dejándose tambalear por las fluctuaciones del tiempo, del clima, de las tormentas interiores y exteriores…

Quizás, en esa travesía por el estrecho, ese haya sido nuestro aprendizaje: ”solo lo que nace del corazón es rentable“.

Un abrazo sentido,

Javier

Estimado amigo,

Hay personas que te tienen un exceso de cariño y celo y que simplemente, desde su más absoluto y discreto anonimato sienten la misma rabia que yo por todo lo que está pasando. Hay una cuestión de fondo que no percibimos y no queremos afrontar, por eso cargamos contra ellas y sus “mentiras”. Pero las cosas, desde un plano más arquetípico y causal tienen otros registros diferentes que podría ser interesante observar.

La perturbación interior de la que hablas, que es un diagnóstico certero, es precisamente lo que está ocurriendo en la gente, al menos en algún tipo de gente que no ha sido capaz de adaptarse a una nueva calidad de energía. Pero es natural. Ahora que lo pienso desde hace días es natural que lo viejo se estremezca ante lo nuevo. Es cuestión de onda de vibración. En el 2008 había un hombre amable que hablaba del Tao y eso atrajo a una clase de gente, a una cierta clase de onda de vibración. Ahora, en el 2011, aparece un hombre cabreado que habla desde otro medio cabreado, sobre políticas y asuntos “importantes” y “serios”… Eso atrae a otro tipo de gente y por lo tanto a otro tipo de onda de vibración. La calidad de esa onda o de esa gente es lo de menos. Lo interesante es que la otra gente, la otra calidad de onda, está desapareciendo, y de ahí la perturbación interior de muchos. Por eso, no es que sea “mentira” lo que dijo esta o aquella persona, es que hay muchos como ellos que están literalmente hablando en “otra onda”… Una onda anclada en el el 2008 que ya no existe. Por eso la “mentira”, la desilusión, la confusión y cierta decepción interior…

Y por eso, simbólicamente, la gente que vibraba en esa otra onda no estaba presente en la presentación del libro. No es un dato importante. Es simplemente un análisis de donde estamos y de donde venimos para saber a donde queremos ir. No tengo duda de que todo eso lo tienes claro y a nosotros, al menos a los que te queremos desde la sinceridad, debemos aceptarlo con cariño y saber respetarlo… Eso no quita que puñeteros como yo te estén dando la paliza padre para ver si ese es el camino que quieres y si será el que mayor beneficio y rédito te de a medio plazo… Personalmente creo que no, pero esto es solo una cuestión personal y una opinión fundada en mi propia cosmovisión de las cosas.

Es hermoso ver en qué frecuencia vibratoria estamos, y por lo tanto, qué clase de gente atraemos a nuestras vidas, qué clase de suerte nos llega y qué clase de fortuna arrastramos hasta nuestras experiencias en función de nuestra onda de energía interior. ¿Quién ha llamado a las puertas de tu casa? ¿Qué te ofrece? ¿Qué clase de mensaje aporta desde lo más interior del universo? ¿Qué clase de suerte nos acompaña? Sólo tenemos que estar alertas para saber si la onda en la que estamos es la más apropiada para nuestras vidas. Y si no es así, solo debemos modificar nuestro interior para que el exterior se manifieste de diferente forma.

Y luego, la pregunta, la gran pregunta: ¿qué clase de onda, de vibración, de energía, queremos para el mundo? ¿Qué estamos ofreciendo a la vida? ¿Qué deseamos ofrecer a la existencia? ¿Qué perturbación o vibración dejaremos en este bello planeta cuando ya no estemos?

El árbol de la vida

Mi querida T.,

Gracias por tus siempre sentidas palabras… He copiado tus dos hermosos versos y los he pegado en el Twitter, al cual me estoy aficionando… Así que agradezco la inspiración de los mismos, que como amante de la buena poesía y del buen escribir, adoro con cierto grado de locura…

Gracias también por el consuelo… Estoy bien, de verdad, pero a veces, cuando la luz del día nos deja y llega la noche, cierta nostalgia y melancolía se apoderan de mi alma… Y entonces encuentro refugio en las letras, en los escritos, en la belleza del encuentro con lo esencial… Es poderosa la enseñanza y ando aceptando todo aquello que el Destino antoja como necesario para seguir inscribiendo en nuestras páginas vitales la experiencia que nos ha de conducir hacia la virtud y el talento, hacia la generosidad y el desapego.

Sigo aprendiendo del árbol de la vida y del conocimiento, ambos presentes en el Edén de nuestras vidas. Y también en la película que vi ayer de mi querido Malik. Al principio puede parecer una película aburrida, pesada. Como si llegaras a casa y siempre vieras la misma imagen: tu pareja sentada en el sillón, sin hacer nada, sin provocar nada. Pero luego, cuando estás a solas y recuerdas la película, entiendes cuan hondo ha calado su mensaje. Al igual que cuando esa persona que siempre estaba ahí, en el sillón, acompañando nuestras vidas, de repente desaparece, y entiendes cuan importante era su presencia, sus silencios, sus miradas. Son cosas que aprecias con la pérdida, con el tiempo, con el silencio, con la soledad, con la reflexión, con el sentir. Como la película de Malik que nos transporta al mundo de la familia, pero sobre todo, al mundo de la existencia. Así es la vida, y así debemos contemplarla. Con aceptación, con amor y con respeto. Recogiendo una y otra vez los frutos del árbol del conocimiento y de la vida…

Gracias de nuevo y un fuerte abrazo sentido…

Carta recibida de una buena amiga que me ve con buenos ojos. Con su permiso, me ha gustado tanto que me permito compartirla. Gracias de corazón por estas dulces palabras que resucitan a un muerto… Así da gusto seguir apostando por la esperanza… y por el amor… Da gusto saber que hay ángeles capaces de escribir cosas tan hermosas hacia otro ser humano… ángeles sintientes capaces de ver lo bello de entre el alboroto de este mundo… Qué bello sería el mundo si fuéramos capaces de ver en el otro su parte más profunda y hermosa…  Gracias de corazón…

……veo un hombre sensible, tierno, romántico, fiel, reflexivo, frustrado en este mundo donde no se siente comprendido ni de niño ni de mayor…y que siente que no encaja en este mundo…sueña con otra casa, otro mundo, otras personas como él….anhela el amor profundo y la entrega incondicional y la grata felicidad de estar “en casa” con los suyos….veo un hombre soñador, creativo, juguetón y complaciente cuando se siente a gusto y correspondido….siento un hombre cariñoso, mimoso, y entregado en el amor verdadero cuando su corazón late en armonía con su compañera del camino…..un hombre dispuesto a arriesgarse en todo por conseguir lo que su alma anhela y reclama…..un hombre capaz de remangarse para trepar al árbol más alto y coger la manzana más apetitosa para su amada caprichosa…..veo un hombre que disfrutaría saltando la valla más alta para entrar dentro de un jardín de rosas silvestres y coger la más bella y entregársela a su dama con las manos ensangrentadas por las zarzas que decoran el camino del rosal.

Veo todo un hombre….como pocos que hay, que en este mundo valga la pena arriesgarse por él…….y por el cual valdría la pena apostar por un amor como el suyo….. cualquier mujer a su lado debe sentirse una dulce privilegiada…. ¿quien será la elegida?….bendita sea entre todas las mujeres…..

Estimado R.,

Perdona que no te haya contestado antes pero septiembre ha sido de vértigo, así que aprovecho ahora que me has llamado para puntualizar lo que ya te he adelantado por teléfono.

La masonería es una escuela iniciática en la que, a medida que vas avanzando en ella te das cuenta de todo su origen cristiano y su conexión inevitable con la Iglesia Católica. Muchos masones y católicos contaminan este hecho con falacias y propaganda insulsa, pero lo cierto es que masonería y catolicismo están más conectados de lo que muchos creen.

Los masones antiguos construían templos cristianos y católicos, los modernos, templos interiores, pero su esencia es cristiana y católica y eso se ve claramente en sus ritos y costumbres, en sus signos y símbolos.

Las contradicciones de las que hablas nacen de la ignorancia pura y dura, que es el mayor de los pecados humanos. Por eso los masones reclaman luz, más luz, siendo ellos mismos muchas veces cegados por la misma. En mi libro (yo he venido a hablar de mi libro) Antiguos manuscritos hago una crítica feroz a esa ignorancia de los propios masones y católicos…

Lo importante, y tú lo has expresado muy bien es que nos reconozcan por nuestras obras, y no por nuestras afiliaciones. Lo importante es que el resto de la comunidad diga de ti lo que eres por ser buen hombre, buen padre, buen amigo. Todo lo demás solo son sistemas que pretenden mejorarnos como seres humanos, ya sea desde la compasión cristiana, la fe y la esperanza judía, desde la luz cabal de los sistemas iniciáticos, la práctica de la voluntad búdica, la mística musulmana, la devoción hinduista o… Todo esto solo son manifestaciones de un mismo espíritu que supera el entendimiento racional. Son productos culturales que se adaptan a cada pueblo y tiempo para expresar una única verdad. Todos los místicos de corazón lo saben y llegan a esta misma conclusión. Todo es Uno, y solo el hombre es capaz, con su mente dual y circunstancial, separar la Unidad.

Lo importante, como digo, es ser buena persona, y hacer de este mundo bueno, un mundo mejor… Al menos luchar todos los días para dejarlo mejor de como lo encontramos… Ese es nuestro reto como personas, como sociedad y como generación… Pulir nuestra piedra humana para construir un edificio social excelente… Como esos templos antiguos que se alzaron para conmover al espíritu y traerlo a la luz… ¡¡¡luz, más luz!!!

un abrazo sentido y fraternal…

Cartas

 

La Montaña, a 19 de agosto de 2011.

Estimados amigos,

Recibo “cartas” -aún me gusta llamarlas así- desde México, desde Alemania, desde Inglaterra, desde Francia, desde Perú, desde Estados Unidos, desde Argentina, desde Brasil, desde Israel, desde la India, desde Dinamarca, Pakistán y Etiopía… Incluso el otro día me escribieron desde una isla recóndita de un mar perdido que aparece tímidamente en los mapas y de la que nunca había escuchado hablar. Y sobre todo, muchos escritos desde nuestra piel de toro. En agosto, cuando el tiempo parece dilatarse, siempre robo alguna hora a la escritura epistolar. En ella derramo sueños, tristezas, alegrías, promesas, ilusiones, proezas y cosas del día a día. A pesar de que estos días el ánimo acontece como una noria desbocada, siempre hay tiempo para refugiarse en letras sentidas.

Antes de que existieran estas máquinas que ahora parece que nos facilitan la comunicación, las cartas eran manuscritas, cargadas de dibujos que hacías a los bordes. A veces una plantita o una flor acompañaba estrujada entre sus hojas. Siempre las empezaba con una localización espacial y temporal. Era hermoso ver llegar al cartero con cientos de cartas, cada una con su peso, con su olor específico, con su tamaño, con sus adornos y con regalos que acompañaban a las mismas. Recortes de algún periódico, fotos, la copia de algún texto interesante, un trozo de tela…Ahora todo es diferente, pero sigo sintiendo ese gusanillo cada vez que recibo un mensaje cargado de emoción y sentido.

Cualquier otra persona podría haber renunciado a este tipo de escritura. Especialmente ahora en la que los mensajes suelen ser cortos, superficiales, casi rozando lo antinatural en las relaciones que pretenden ser profundas. Alguna vez ya hablé de la enfermedad de lo breve, de crear relaciones superficiales de hola y adiós. Por eso la relación epistolar siempre ha estado muy presente en mi vida, por esa necesidad de hacer de las relaciones algo intenso. Admito que en la sociedad en la que vivimos es arduo y difícil. Las relaciones, sean del tipo que sean, suelen ser cada vez más complejas y superficiales. Estrechar los vínculos del compromiso, la seriedad y la responsabilidad son valores que se están perdiendo. Ahora se embriagan de funcionalidad, interés, merchandising, apariencia y todo eso que tiene que ver con lo epidérmico y superficial.

Bueno, sirva esta como una carta, porque, visto lo visto, no había caído en la cuenta de que cuando escribo en este espacio que nos hemos regalado, es como si escribiera auténticas cartas para auténticos amigos. Cartas que leen a diario entre trescientas y quinientas personas diarias según las estadísticas. Cartas que llegan a muchos países, porque todos los que estáis ahí detrás llegáis de los lugares más insólitos. A veces me gusta mirar el mapa, lo admito, y ver de cuantos países vienen. Y es sorprendente cuanto pueden llegar a viajar estas “cartas” lanzadas al viento. Me alegra saberlo, me alegra saber que estáis ahí, y me alegra compartir un trozo de esta loca vida con vosotros.

Un abrazo sentido a todos…

 

Foto: Desde el lugar donde escribo ahora… Mi nuevo rincón, mi nueva perspectiva para seguir soñando…

Estimado E.,

Ahora comprendo porqué son ya casi más de treinta años de amistad. Estuvimos ahí en los buenos momentos, resistimos a las risas, las alegrías y los encuentros. Pero también estuvimos ahí en los malos momentos, cuando empezamos a conocernos y resultaba que no todo era tan bonito. Fue cuando vimos que las diferencias eran mucho más pesadas que las coincidencias. Pero llegó un tiempo en que la conclusión fue extraña y hermosa a la vez: pesó más la amistad y el amor que sentíamos el uno por el otro. En lo bueno y en lo malo, siempre estábamos ahí, apoyándonos, abrazándonos sentidamente.

Y es extraño, digo, porque había momentos de nuestro recorrido vital en el que no nos soportábamos y en que nuestras diferencias vitales podían más que nuestras certezas. Por eso cuando después de tantos años me sigues llamando puntual y expresas ese “mi querido hermano”, me siento tranquilo y compensado con la vida. Hemos reconocido nuestras virtudes al tiempo que reconocíamos aquellas cosas que menos nos gustaban el uno del otro. Me hacía gracia cuando al principio discutíamos constantemente sobre política para luego limar las diferencias en nuestras partidas de tenis de mesa, o en nuestras carreras locas en bicicleta por aquellos bosques que tanto amábamos o volando en parapente por aquel Pirineo que ahora extraño. Treinta años dan para compartir muchas vidas, y nosotros las hemos compartido todas. La muerte de nuestros seres queridos, el nacimiento de nuevos seres, el amor y el desamor… Treinta años son muchos años, y siempre he pensado mucho sobre la longevidad de nuestra amistad, sobre todo cuando siempre hemos sido tan diferentes y, sin embargo, tan amables y generosos… Siempre ayudándonos cuando uno u el otro lo pasaba mal, y siempre estando ahí, de alguna forma, aunque la distancias siempre nos separaban y unían a su antojo. Ahora, que ya nos hacemos viejos y seguimos luchando con la vida, podemos estar agradecidos a este regalo que el universo nos otorgó. Nuestra amistad, verdadera y sincera, convertida en hermandad no de sangre, pero sí de espíritu, que ha sobrevivido a todos los avatares y que, presumiblemente, nos acompañará hasta el final de nuestros días…

Que así sea querido amigo, por siempre…

Tu hermano que te quiere…

 


Estimado M.,

 

El rumbo parece marcado aunque nosotros, en nuestra ignorancia, seamos insensatos y no podamos ver como los hilos que se tejen en los astros manejan nuestros destinos a su antojo. Somos marionetas que a veces recluimos nuestra ignorancia en atisbos de lucidez. Y en esa lucidez percibimos algo, un destello, una imagen, un sentido que nos arroja insensatamente hacia el Camino. A veces resulta difícil negar esa evidencia, por eso uno se queda agustito y arropado ante la sentencia que nos dice eso de “lo que inevitablemente tenga que suceder, sucederá”. ¿Para qué preocuparse entonces?

 

Una de tus frases preferidas de los últimos tiempos es esa de  “no sé si todo esto tiene sentido”. Realmente nadie lo sabe, ni siquiera el Hacedor, que debe andar protagonizando una discusión profundamente cósmica para poder dotar de sentido a su Obra y de paso a lo que nos ocurre, si es que eso realmente le importa. Quizás para eso nos creó, como alguna vez pronunció algún filósofo, para que nosotros fuéramos los pensadores que dieran algún sentido lógico a todo esto.

Pero el pensamiento requiere de cierta violencia y conflicto. Krishnamurti decía que somos violentos por naturaleza, precisamente porque hay una separación profunda entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Eso crea hipocresía y conflicto. Quizás la gracia sea, como nos decía el sabio, simplemente observar y estar atentos entre las particularidades de nuestras contradicciones. Observar los matices de nuestra conducta diaria, nuestros grados de generosidad y consciencia con el mundo que nos rodea que muchas veces se ciñe a nosotros mismos, o a nosotros y nuestra pareja o nuestra familia o nuestros amigos… En fin… No sé si todo esto tiene sentido, pero alguien se está riendo a gusto viendo como sufrimos y nos desgastamos como especie y como almas…

 

Un abrazo sentido…

Estimado M.,

Hoy amanece un dia tranquilo, el ultimo que consumo en tierras balticas antes de llegar en un dia a Madrid. Una vez aterrice el avion en Barajas, de nuevo la incognita del futuro seguira bombeando fuerte. Nada parece claro, todo parece provisional.

Espero que fuera bien la comida de ayer con J. L. … Tambien espero que fuera bien el encuentro multidisciplinar con las fundaciones. Ya me contaras que perspectivas subyacen para el futuro… Que pena que estuviera por tierras lituanas y no pudiera asistir a ninguno de los encuentros.
Por aqui todo bien. Lituania es un pais que se puede recorrer en pocas horas. Bonito, tranquilo, sin un exceso de problemas aparentes. Me ha hecho reflexionar, y ayer lo hablabamos en voz alta en una agradable cena, sobre la posibilidad de manejar mejor estados-naciones de proporciones reducidas. Lo de paises como el nuestro, tan grandes y tan complejos, quizas se difuminen en el futuro. En estos paises diminutos parece todo mas familiar, aunque entramos de nuevo en el absurdo debate entre territorialismo o cosmopolitismo… La incognita futura sera dificil despejar… Pero el conocer este pais me ha hecho pensar seriamente sobre la necesidad de emancipacion de los llamados nacionalismos actuales. Es cierto que resulta absurdo el que paises como Estonia que no posee mas de un millon de habitantes o el resto de paises balticos que no llegan a los tres millones tengan necesidades extremas como las de poseer un ejercito o un exceso de embajadas por el mundo. Pero es factible, en terminos mas modernos, una nueva configuracion de la idea de estado-nacion diferente a la actual. Nuestro pais tiene en ese sentido un reto importante con respecto a las nacionalidades como Catalunya, Euskadi o Galicia… Un reto que debera determinarse por la libre eleccion de los ciudadanos a pertenecer o no a una realidad administrativa diferente, mas alla de las viejas y anticuadas disputas patrioticas o nacionalistas.
En fin… sigo pensando que hacen falta mas revoluciones cosmopolitas, de ciudadanos libres, por encima de las disputas territoriales del siglo XIX… Pero el debate esta abierto para nuestro presente y proximo futuro… Sin duda, la solucion pasa por pensar otro tipo de modelo, otro tipo de relaciones basadas en el respeto y la generosidad. La independencia o emancipacion territorial es un absurdo si se desarrolla por encima de la independencia o emancipacion del ciudadano, del individuo libre… Sea como sea, estamos asistiendo a una nueva decadencia del modelo pactado, del contrato social y de la justicia elemental. Nuevos tiempos, nuevas formas…
Espero que estes bien…
un abrazo sentido…
(Foto: En Nida, bonita poblacion pesquera en la bella peninsula de Curlandia (Kuršių nerija en lituano), se encuentra esta bella casa del escritor aleman Thomas Mann. Pude visitarla y empaparme de parte de la vida del escritor de La Montaña Magica, sobre todo de sus reflexiones sobre la decadencia de su epoca y del profundo analisis critico que desarrollo en torno al alma europea. Quizas muy apropiado pensar en el cuando Europa sucumbe de nuevo ante la decadencia y el alma europea peligra de nuevo ante la incertidumbre futura).

 

Querida T.,

Comprendo como te sientes porque yo me siento un poco así. Llego a la conclusión, ahora que estoy absolutamente solo aquí en La Montaña, que lo mejor es pararse, relajar la mente, dejar de pensar y de pre-ocuparnos, vaciarnos un poco de contenido y dejar fluir la magia del cosmos, para ver qué caminos nos señala y qué amplios horizontes se abren ante la vasta experiencia. A veces, una pequeña meditación acompañada de una consciente respiración nos ayuda. Respirar, o mejor dicho, conspirar con el universo. Sentir como el aire entra en nuestros pulmones y como la Vida se adueña de nuestro destino. No hay que temer, no hay que sufrir en exceso.

 

La angustia de la que hablas es propia de personas inquietas como nosotros. Personas que necesitan conquistar nuevas parcelas de experiencia, asaltar a golpe de esfuerzo y dolor todo aquello que merezca la pena ser vivido. Hasta que nos damos cuenta de lo ficticio de todo, de la ilusión holográfica en la que vivimos. Sólo cuando valientemente conectamos con nuestro propósito, o mejor aún, con el Propósito que los maestros conocen y sirven, nos sentimos felices y libres de todas las cargas que nos oprimen el alma. Porque nuestro verdadero alimento y sustento no es otro que el espíritu que recorre todas las cosas.

 

Ánimo ante el verano y seguimos en esta dichosa aventura…


 

Discernir

Estimada A.,

Antes de ponerme a preparar las clases en la universidad, no quería pasar sin seguir con la promesa de continuar un poco más. Como te decía ayer, es tan profundo tu mensaje, que necesitaría años para poder averiguar sobre sus interrogantes. ¿Y sabes por qué creo que pasa todo esto? Creo que nuestra timidez, porque me consta que tú también eres tímida, como yo, hace o hizo que empleáramos mucho tiempo en bucear en los misterios y caminos de lo interior, de la introspección. Al no poseer una buena relación con el paisaje externo, con el mundo que nos rodeaba, buceábamos en exceso dentro de nosotros. Eso trajo inconvenientes y ventajas. El inconveniente es que nos perdimos en el contacto con la realidad y con las personas. A los tímidos nos suele ocurrir que nos cuesta relacionarnos con lo demás, con los demás. Carecemos de habilidades sociales, como dicen los psicólogos. La ventaja es que gracias a ello, hemos crecido interiormente en exceso, y eso ha desarrollado otro tipo de valores hacia la vida. Lo finito nos aburre, y como decían los pitagóricos, tenemos sed de infinito. El vacío existencial del que hablas es haber llegado a esa conclusión, pero en su polo negativo. Intento entender que existe otro polo, al que llamaremos ingenuamente positivo, y que nos aproxima al deseo de vivir precisamente para eso, para intentar abordar ese infinito que se nos escapa. Entonces el vacío empieza a llenarse y el universo parece querer conspirar con nosotros. Todo conspira para que comiences el verdadero camino de la vida, el camino real del que hablábamos ayer.

¿Sentido a la vida? ¿Tiene sentido que dos amigos se escriban después de más de una década y empiecen a profundizar sobre la vida? El único sentido que yo le encuentro es que el corazón parece palpitar más deprisa y la sangre parece que vuela por entre las venas. Eso produce una sensación de placer pero también de emoción contenida, de alegría, de casi elevación hacia otro estadio de cosas. E imagínate que esa sensación pudiera multiplicarse todos los días con pequeñas cosas: haciendo la comida, mirando un paisaje, contemplando sonreír a cualquier humano, apreciando el momento de cualquier charla… Imagínate que la sangre corriera así de deprisa en cualquier circunstancia… ¿qué mayor sentido tendría la vida que el disfrute constante de todas esas pequeñas cosas?

Si te soy franco, ahora te está hablando mi parte más optimista. Durante muchos años he estado lleno de sueños y luchas por conseguir todos esos sueños. Recuerdo que en la época en la que te conocí, soñaba con encontrar a la mujer de mi vida. Con los años, descubrí que la mujer de mi vida había llamado muchas veces a mi puerta y yo la había rechazado. Porque el miedo, o quizás la timidez, me alejó siempre de momentos que sin duda hubieran sido inolvidables. Y siempre la misma pregunta… ¿qué hubiera pasado sí…? Pero para eso está la experiencia… Ahora, cada vez que tengo un sueño no le cierro la puerta, sino que se la abro, y también las ventanas, y todo lo que haga falta para conseguirlo. Por eso ahora estoy haciendo el doctorado y dando algunas clases en la universidad. Formaba parte de mi sueño… También el mudarme de lugar de residencia una y otra vez, con tal de aprender y seguir creciendo.

Si sigo desnudándome, ahora me veo en una difícil encrucijada. He conseguido muchas de las cosas por las que había soñado. Al menos las cosas materiales. Y necesito una renovación interior, un cambio de ropajes que no sé como afectará a mi vida. No me puedo quejar de mi vida porque es lo que siempre había soñado, pero… ¿qué me ocurre que siempre necesito más? Como dice el poema de Walt Whitman: “Hoy, antes del alba, subí a las colinas…”

Amiga, he ganado estas alturas sólo para seguir adelante… Pero te aseguro de que ese adelante está lleno de interrogantes, preguntas sin resolver, cosas que deberé aclarar en mi viaje a Los Ángeles. Allí, en solitario, divagaré hacia donde quiero seguir mi viaje infinito…

¿Quién soy? Es que amiga, tus interrogantes no son sencillos. Además, media humanidad lleva tras ellos desde el origen de los tiempos. Habría que releer a los clásicos para darnos cuenta de cuan inútil fue su búsqueda al intentar responder a esa pregunta. ¿Crees que nosotros lo vamos a conseguir? Creo que eso nos angustia a todos. Sin embargo yo he preferido cambiar el interrogante: yo que deseo ser un ser vivo consciente y despierto, ¿qué me pide el universo que haga? ¿Cuál es la intencionalidad, el propósito de mi existencia despierta?

¿Qué hay que buscar cuando se medita? Me preguntas… Esa sí que creo saberla: el discernimiento. Discernir lo que es correcto de lo que no lo es, discernir lo que es positivo, discernir lo que nos sirve realmente de lo que no sirve en ese nuestro particular “camino”. Tú practicas artes marciales. Y casi todas pretenden algo similiar: la perfección en el Do, en el camino. Cada una con sus técnicas pertinentes: Ai Ki Do, Tai Khon Do, etc… Cuando disciernes en ese tipo de artes, sientes la fuerza, y con esa fuerza interior que va creciendo dentro de ti, puedes manejar mejor las energías externas que pululan de un lado a otro. Y la inteligencia en acción, mediante el estudio, la meditación y el servicio, completan ese ciclo maravilloso llamado existencia. El Do, el camino, solo es posible si empezamos a caminar en él. Y la perfección que las Artes nos proporcionan, hacen de ese camino un lugar lleno de satisfacciones. Esa creo que es la finalidad de la meditación. Al meditar, te alejas de lo superfluo y te acercas a lo verdadero, a lo real. Y entonces, comprendes…

Lo importante no es llegar a la pura consciencia… Lo importante es comenzar su búsqueda, comenzar a caminar en ella, a discernir, a indagar cuales son los motivos por los que la Vida nos ha parido en este mundo. Llegará un día en que empezaremos a sentir esa vida dentro de nosotros y a comprender ese propósito… Y ese día maravilloso ocurrirá el milagro de la acción… De caminar ligero de equipaje pero lleno de buenos propósitos, para contigo, para con tu familia, para con tus amigos, para con el mundo… Ese día la muerte dejará de preocuparnos, porque estaremos excesivamente ocupados en la vida.

Espero amiga, y solo deseo esto, que mis palabras solo desencadenen cosas positivas en tu vida. Espero que sirvan de bálsamo, y no de tormento.

Por lo demás solo agradecerte el que sigas ahí. A veces pasan personas en tu vida que ya nunca puedes olvidar, aunque pase la distancia o el tiempo. Esos que siempre permanecen despiertos dentro de ti, esos son los imprescindibles. Así que me alegro de que tú siempre, de alguna u otra forma, permanecieras.

Un abrazo amiga.

(15-5-2006)

Encuentros

Estimado M,
Ayer paseaba por Roma,  la Ciudad Eterna, y se acercó misterioso un hombre anciano, con cara iluminada, vestido de negro y escondido tras una larga barba blanca. Parecia uno de esos ancianos de los tiempos. Se me quedó mirando fijamente y se sentó a mi lado. Me dijo en un italiano entendible: “Nosotros nos conocemos”. Yo contesté: “Quizás de otra vida”. Fue emocionante el encuentro. El anciano insistía en el casual encuentro y empezó a contarme historias lejanas, leyendas de otro tiempo en un italiano que yo mismo parecia entender. El encuentro me impactó. Quise abrazar al anciano de mirada tierna y tez profunda”…   (24-09-2006)

Estimado A.,

Nunca sabemos porqué ocurren las cosas. Hay algo que siempre se nos escapa. Cuando escuchaba la lectura de las cartas la verdad es que me parecían ridículas. Al menos en este tiempo, seis años después. Quizás en aquel tiempo tuvieron algún sentido y querían expresar algo. Seis años es toda una vida… Es casi el tiempo que llevo aquí luchando contra gigantes, dragones y mazmorras… No lo cambio por nada, pero estoy cansado, muy cansado… Antes de que tú pudieras entrar a esta casa y tuvieras llave y te diera toda la confianza del mundo habían pasado muchas cosas. Malos tiempos, mucho dolor que no viviste, mucha tristeza… El tono, que no quiere ser limosnero ni patético, tenía que ver con la vida. Ahora, en el cansancio de todo, sólo me apetece reírme un poco y estar bien… Necesito volver a cierta sencillez y tranquilidad…

Aprecio cuando estoy rodeado de gente buena y le doy toda mi confianza… Quizás eso tenga un precio, pero nadie dijo que vivir entre genios fuera fácil… ¿Dije genios? Sí, no lo dudes… La gente buena siempre es genial y sensata en el sentido amplio de la palabra. Genio viene de genial, de genialidad… Un genio es aquel que expresa de alguna forma algo de consciencia… Requiere cosas difíciles como algo de locura y libertad. De ahí derivan sus consecuencias, los ataques de los necios, la ruptura o conquista de una vida… El fluir inspirador de un genio no debe mancillarse por lo mediocre, ni rodearse de tedio o amargura. Debe aflorar hacia cuotas altas de inspiración… Debe sentir la fuerza creadora del devenir humano y convertirse en semidioses.

¿Por qué temes a la expresión? ¿Hasta cuando podrás sufrir las consecuencias de la vida vulgar? ¿Qué tardarás en asumir tu papel protagonista? ¿Cuándo darás rienda suelta a la libertad de sentirte superior a las circunstancias? Eres un hombre bueno, no tengo duda de ello. Y eres un ente creador. Tu genialidad fluye en todo lo que haces, pero debes utilizar la fuerza de tu inteligencia para darle forma y expresión. Siempre habrá dos caminos en la vida que podrás elegir. El tedio será el fácil, el cobarde, el perezoso. El genial será el valiente salto hacia la incertidumbre, hacia el sosiego, pero sobre todo, hacia la vida plena… Nunca dudes cual te conviene más. La duda siempre será tu peor enemiga…

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