Darlo todo, ahora, que estamos vivos


¿Cuál es el camino? ¿En qué lado de sus bordes debemos descansar? ¿Somos espirituales? Ya sé que no lo somos por ser vegetarianos, o por meditar a las cinco de la mañana, o por hacer ayunos o por recitar durante horas eternos mantras. Esto forma parte del ego, por eso cuando lo hacemos nos ponemos serios y reverenciales. Para manifestar la importancia del rito, del acto. Pero la espiritualidad no es rígida. Es simple, sencilla, alegre, y se revela en los actos más sencillos de la vida cotidiana.

¿Qué más debemos entregar para ser dignos de respeto en cuanto a seres dignos? ¿Dónde reside el arte de hacerse respetar? No hay tratados sobre el honor. No hay caminos seguros. Hoy estamos vivos, mañana todo dependerá del infortunio, o de la fortuna.

¿Debemos esforzarnos por buscar la autenticidad? Dicen que eso provoca belleza. La belleza es uno de los tres pilares del Arte. Belleza, fuerza, sabiduría. Ser auténticos nos aproxima al triunfo en la vida. ¿Será ese el camino? ¿Será eso ser espiritual? Quizás ser espiritual sea tener anemia, ser efímeros. Simples. Silenciosos. Discretos. Respetando siempre el curso de la naturaleza. Sus fuerzas. Sus criterios.

¿Qué más debemos entregar? Todo.