Gracias


Gracias a todos por vuestras palabras de ánimo, por vuestros mensajes y llamadas. Estoy bien, de verdad. Nunca me había sentido mejor. Los días de retiro en la «cueva» fue una especie de muerte y resurrección. Una forma de romper con el pasado y empezar de nuevo. Y al hacerlo, encontré cosas hermosas en lo interior y en lo exterior. Pero sobre todo claridad y luz para seguir la senda oscura del futuro. Cuando estamos ciegos y de golpe cae algún velo, alguna de esas telas de araña que no nos dejan ver con claridad, lo que más deseas es seguir descubriendo. Basta que tires de una fina hebra para que todo empiece a verse con profundidad. El alma suspira aliviada por ese destello de lucidez. Y hay que aprovechar ese momento para hacer movimientos y recolocar cosas. Y cuando lo haces, cuando caminas decidido por la senda de nuestro propio propósito, entonces todo confabula para que así sea. Es como si el universo entero conspirara para que sigas sin miedo por el tramo trazado. Y cuando empiezas a caminar decidido, valiente, sin miedo, hay que desprenderse de muchas cosas. Y bueno, eso estoy haciendo en estos días antes de la primavera. Mudar de piel, mutarme, transformándome. Habrá muchos frutos que recoger tras la siembra, así que os espero en el banquete.

También he recibido muchas muestras de solidaridad y apoyo mutuo. Pero ahora mismo, la única forma que tenéis de ayudarme es buscando vuestra parcela de libertad interior y de amor al prójimo. Así se lo decía al buen amigo Bob:

Gracias querido Bob…
No te preocupes, esto es como cuando lo dejé todo y me fuí a Linares, como cuando estando en Linares lo dejé todo y me fui de nuevo a Barcelona, y como cuando estando en Barcelona lo dejé todo y me fui a Córdoba, y como cuando estando en Córdoba lo dejé todo y me marché primero a Escocia y luego a Alemania… y como cuando estaba en Alemania lo dejé todo y me fui de nuevo a Córdoba, y luego a Madrid, y luego otra vez en Cordoba… y ahora me apetece norte, más norte… 
No dejes de leer y de informarte querido amigo… nos están engañando por todas partes… esa es la mejor forma de ayudarme… 

un abrazo sentido…

 

Pd.- Recogiendo naranjas en la huerta de un amigo… Pedid y se os dará, llamad a las puertas y se abrirán, dad y recibiréis.

Pan para hoy, sed de justicia


Leía la crónica del Financial Times sobre lo que ocurre en España con el juez Garzón y sentía cierta vergüenza ajena y propia con todo lo que se está cociendo en nuestro país. Un país en el que la corrupción política es tal y está tan bien gestada que nadie se quiere dar cuenta, quizás porque todos participan voluntaria o involuntariamente de la misma. Desde el alcalde de turno que de forma descarada enchufa a los suyos hasta el concejal que se sube el sueldo en plena crisis. Y lo hacen en nuestras caras sin que nadie diga nada, o quien lo dice lo haga con la boca pequeña porque quizás luego ellos puedan hacer lo mismo.

Hoy tenía una cédula de citación de un juzgado por una pequeña deuda contraída hace un año (por cierto con faltas, en plural, de ortografía). En enero pagué la mitad de la misma y la previsión era pagar el resto en abril. Pero el Sistema parece que tiene prisa por cobrar, no vaya a que sus políticos y amiguitos se queden sin sueldo y sin tramas Gürtel. Moralmente no deseo participar en un sistema injusto. No lo hice hace diez años, cuando estuve cuatro años en caza y captura por insumiso al servicio militar y no lo he hecho ahora.

A cambio, he cogido los trajes comprados en Hong Kong, en Ginebra, en Paris, en la Castellana madrileña, todos esos recuerdos de aquellos días cuando vivía en Palacio, más de doce trajes valorados en más de doce mil euros y los he donado a Cáritas. El párroco no entendía mucho esa donación solo en apariencia valiosa. Pero seguro que los pobres del pueblo, cuando vayan a bautizar a sus hijos a la parroquia, podrán por lo menos presumir de traje. Algo les subirá la dignidad y las ganas con ello de seguir luchando.

Esto me recordaba cuando trabajaba en uno de los barrios más pobres de Barcelona como asistente social y era el encargado de atender a unos y otros. Drogadictos, prostitutas, desahuciados, sin techo, vagabundos, delincuentes, enfermos sin recursos, familias con problemas… Había siempre mucho trabajo y procuraba que todos se llevaran algo. Ropa, dinero, bolsas de alimentos, alguna factura de la luz pagada, asesoramiento, y muchas veces, simplemente calor humano que transmitía con un sentido abrazo. Me gustaba ese trabajo, escuchar desde el alma y poder ayudar es siempre hermoso. Pronto se corrió la voz y recuerdo que a la segunda semana, para disgusto de la institución donde trabajaba, había colas y colas para hablar con el nuevo asistente social. La Cruz Roja tuvo que esforzarse en donar más toneladas de alimentos. Pensaba que en los almacenes no harían mucho y sí en los estómagos de aquellos hambrientos.

Ahora ya no alimento sus cuerpos, pero sigo con el empeño de alimentar sus almas… Y sigo con el empeño de no participar en una sociedad corrompida y amoral en la medida de lo posible. Y la medida siempre será la acción, y no la palabra fácil y la hipocresía de la que estamos rodeados…

Al regresar de Cáritas, me paré en el supermecado. Compré dos barras de pan y una botella de agua. Dicen que no solo de pan vive el hombre, así que hoy seguiré leyendo a Cioran.

Eme de marica


Estimado Eme,
Ayer te vi en ese programa rancio y casposo donde participas… sentía curiosidad por lo que decías sobre el caso Garzón…
Ahora resulta que te has convertido en el más legal de los legales… Solo te faltó decir que el Sistema funciona y que los jueces son unos santos del copón… Parece que ya olvidamos lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará si no se habla un poquitín más claro.
La verdad es que la deriva en la que estás al menos sirve para que otros se mareen.
Pero claro, todo esto son solo visiones, como me dijiste la última vez. La visión de los ciento cincuenta pelotas que te acompañan, sin criterio ni fundamento, supongo que siempre será más conveniente… Porque supongo que se trata de eso, ¿no? Arrimarse o venderse por cuatro duros a lo más conveniente…
Te has vendio’ macho… Al Sistema, y en mayúsculas…
Patético…
Eres un eme de marica… o de mariquita, mejor…