Santa Bárbara Sistemas de Guerra: la ética de la transformación


Supongo que ningún gobierno se atreverá a cerrar una fábrica de armamento por eso de que la demagogia atribuye que son más importantes los puestos de trabajo que lo que allí se produce, en el caso de Santa Bárbara, una empresa de origen español comprada por la multinacional Norteamérica General Dynamics, 2300 empleados repartidos en nueve centros de trabajo por toda nuestra geografía española. ¿Qué hacer entonces? Sólo se me ocurre una respuesta limpia y sincera: transformación. En vez de hacer helicópteros de combate, hacerlos para hospitales y contraincendios. En vez de hacer tanques y carros de combate, hacer vehículos para limpiar bosques y erradicar fuegos. En vez de hacer armamento, realizar sistemas de limpieza de nuestras playas y ríos. En vez de construir armas de guerra, construyamos armas de paz. Hacen falta plantas potabilizadoras, redes eléctricas, energías renovables y cientos de cosas que harían que los países en conflicto dejaran de matarse. ¿A qué esperamos para hacerlo?

Día Internacional de la Paz


La paz no es ausencia de guerra. La paz es algo más profundo, algo más sutil, algo que merece la atención diaria. Es un estado de consciencia, individual y colectivo. No puede haber paz en el mundo cuando gritamos al vecino, cuando robamos al de al lado, cuando despreciamos a amigos y familia. Pero esta teoría ya la conocemos… la demagogia pedagógica nos invade y asumimos lo difícil de actuar. Así que estamos en los tiempos del deber, de la responsabilidad civil, como individuos y sociedad. Debemos actuar, sea como sea, y como ya hice alguna vez en este blog, la mejor forma de hacerlo es denunciando. Denunciando por ejemplo que España es un productor y vendedor de armamento. Que aquí en España tenemos fábricas que producen objetos de destrucción. Para que veamos la sinrazón de todo, destaco los datos que esta mañana ha recogido Joaquín Tamames, de la Fundación Ananta, en un escrito:

A la fecha las guerras de Irak  y Afganistán han costado a Estados Unidos 746.000 millones y 332.000 millones de dólares, respectivamente. El superplan de infraestructuras propuesto por Obama asciende a 50.000 millones de dólares (equivalente a sólo el 4,6% de lo que Estados Unidos lleva gastado en Irak y Afganistán), serviría para convertir a Estados Unidos el país mejor equipado del mundo. ¿Cuántos colegios, universidades, carreteras, hospitales, hoteles, aeropuertos, cuánta educación…  podrían haberse construido con ese dinero dilapidado en Irak y Afganistán?

Que la paz esté contigo, y mientras llega, sigamos, desde la buena voluntad y el coraje activo, denunciando la ausencia de paz.