
La biblioteca Arús de Barcelona es un lugar lleno de magia e historia. Un sitio privilegiado para un momento privilegiado. Fue allí donde ayer tuve el honor de sentarme junto al venerable masón israelí León Zeldis para presentar su libro “Horizontes masónicos”. Hablamos de la gestión del misterio en Occidente, pero también tuvimos tiempo de profundizar en el conflicto palestino-israelí, el cual pudimos sentir casi en nuestras propias carnes con las explicaciones del sabio Zeldis. Hacía tiempo que no tenía la sensación de estar ante la presencia de un ser limpio y profundo. Su mirada atravesaba el alma y su sonrisa, propia de un venerable anciano lleno de sapiencia, me reconfortó el espíritu. Su erudición hacia cualquier tema que tratáramos me pareció ejemplar. Sentía cierta paz y transmitía cierta paz. Esa paz tan difícil de encontrar a tan sólo cuatro horas en avión dirección Próximo Oriente. Así que no tengo más que palabras de agradecimiento a este hombre bueno y mejor persona que supo con su presencia dotarnos de esperanza y amor. También fue un privilegio enorme estar rodeado en el acto de hombres y mujeres ilustres y verdaderos. Ahora toca unos días de retiro ya que mi casa, hasta el domingo, estará ocupada por ángeles que necesitan silencio y reposo.